La irresponsabilidad de permitir que un adolescente condujera un auto tuvo consecuencias fatales.
La víctima fue Marvin José Bonilla García, de 47 años, quien falleció casi de forma instantánea, tras ser atropellado por el vehículo Toyota, modelo Supra, color blanco y placas 074-030, el cual era conducido por el adolescente de iniciales J. A. R. V., de 14 años.
La tragedia se produjo este jueves a las 7:40 p.m., de la Estatua de Monseñor Lezcano dos y media cuadras al Norte, en el barrio del mismo nombre.
CONDUCÍA A EXCESO DE VELOCIDAD
Las investigaciones de agentes de Tránsito del Distrito Dos de la Policía de Managua indican que el joven chofer conducía a exceso de velocidad, cuando impactó, con la parte delantera derecha de su vehículo, a Bonilla García, quien quedó tendido en el pavimento sin señales de vida y cubierto de sangre.
El vehículo impactó a Bonilla García y lo lanzó a varios metros. La víctima pegó sobre el vidrio delantero del vehículo y después cayó al suelo, emanando abundante sangre por la boca y, según dijeron testigos, con el cuerpo destrozado.
Testigos del accidente dijeron a la Policía que el conductor del vehículo, tras el atropellamiento, quiso detenerse, pero luego reinició la marcha y se fugó.
Pero como suele ocurrir, una persona copió el número de placas del vehículo, 074-030, y se lo proporcionó a los agentes de Tránsito quienes circularon el automóvil y lo encontraron con el vidrio delantero quebrado y la carrocería abollada.
ORIGINARIO DE GRANADA
La Policía dio a conocer que Bonilla García era originario de Granada, y habitaba en la Calle Guzmán, del Colegio María Auxiliadora, 100 varas al norte.
La Policía no confirmó si el adolescente o algún familiar adulto estuviese detenido, pero sí se aseguró que el caso ya está siendo revisado por la Fiscalía, para determinar si se abrirá un proceso en contra del responsable de la muerte de Bonilla.