La Alcaldía liberal de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), podría demandar a la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) y la Sociedad Española de Tratamiento de Agua (SETA), por más de 600 mil córdobas, por destrucciones de calles y andenes en esta ciudad, cuando instalaban un proyecto desalinizador de agua potable.
El director de planificación de la Alcaldía de Bluefields, Miguel Martínez, dijo que mientras Enacal y SETA no hagan las reparaciones de las calles y andenes, o les paguen ese dinero (por los daños), no les darán el aval para recibir el finiquito del proyecto.
“No hay agua y quieren que la Alcaldía reciba el proyecto, mientras no reparen los daños, reparen las calles, andenes o nos paguen ese dinero, la Alcaldía no va por recibir ese proyecto. Ellos requieren del aval de nosotros para poder hacer el pago del finiquito”, sostuvo Martínez.
LA PRENSA intentó obtener la versión de la delegada del Enacal, Salvadora Pacheco, pero en su oficina dijeron que no está.
Recientemente el presidente Enrique Bolaños visitó Bluefields para inaugurar un proyecto desalinizador de agua potable, a pesar de esa “fiesta presidencial” hace tres meses, todavía no hay agua de consumo humano en esta ciudad.
Este proyecto fue financiado por el Gobierno de España, por unos 8.5 millones de dólares. Sin embargo, los blufileños tienen tres meses de esperar el agua potable.