De sacrilegio es catalogado el robo de la custodia del Santísimo, que contenía en el centro una hostia sacramentada, lo que representa para los católicos la presencia de Jesucristo, esto sucedió la tarde del jueves en la iglesia La Recolección, en León.
Autoridades eclesiales tendrán que hacer un acto de desagravio para pedir perdón a Dios por el hecho.
El sacerdote Adrián Bastiaensen, quien es uno de los curas del templo donde se sustrajo el Santísimo, manifiesta preocupado que eso fue un acto de sacrilegio que representa una falta grave contra Dios.
“Es gravísimo, porque para nosotros es la presencia de Jesús, el hijo de Dios humanizado, nosotros afirmamos que él está presente en la eucaristía y en la hostia”, expresa el sacerdote.
El cura manifestó que están coordinándose con el Obispo de León, monseñor César Bosco Vivas Robelo, para realizar en la próxima semana un acto de desagravio, que consiste en una oración en la que se le pide perdón a Dios por el acto cometido.
Mientras la Policía realiza las investigaciones del caso, la feligresía se mantiene preocupada por la falta de respeto ante el objeto religioso.
La religiosa Sor Estela González, directora del colegio La Recolección, manifestó que es la primera vez que se da un hecho de ese tipo en este templo.
Sor González indicó que ella participó en la misa de las 7:00 a.m. y desde ese momento el Santísimo quedó expuesto para ser adorado sobre el sagrario, que es donde posteriormente se guarda el resto de la semana.
El padre Bastiaensen comentó que él salió faltando quince minutos para las 2:00 p.m. de la iglesia La Recolección porque iba a oficiar una misa en el hospital y en ese momento se encontraban tres feligreses orando ante el Santísimos, pero el religioso no descarta que alguna persona estuviese escondida esperando el momento oportuno para llevarse la custodia.