El Estudio Nacional de Violencia, coordinado por el Consejo de Atención y Protección Integral a la Niñez (Conapina), revela que la violencia se refleja en las casas, escuelas, comunidades, espacios institucionales y en las calles, es decir en todos lados.
Sin embargo, los candidatos a la Presidencia de la República no han tocado el tema en sus propuestas de plan de gobierno.
A juicio de Mónica Zalaquett, especialista en el tema de la violencia intrafamiliar y Directora del Centro de Prevención de la violencia (Ceprev), “los candidatos son violentos entre ellos. Todo esto se agrava porque la lucha contra la violencia en el país no está contemplada en sus plataformas electorales”.
“Sí es importante que se incluya como prioridad (en las propuestas de planes de gobierno) la eliminación de la violencia, porque esta genera más pobreza y los niños crecen sin iniciativa y sin capacidad de tomar decisiones”, agregó la directora del Ceprev, institución que desde hace nueve años trabaja por la erradicación de la violencia.
Un programa de educación democrática es la clave para disminuir los índices de violencia, de acuerdo a Zalaquett, una de las expositoras en la conferencia organizada por la Fundación Konrad Adenauer sobre Violencia: causas y consecuencias de la violencia intrafamiliar en Nicaragua.
Los políticos del país deben ser más consecuentes en los temas sociales, para conseguir un mejor efecto en la estabilidad social, sugirió.
Por su parte, Heidrun Zinecker, investigadora de la violencia en Centroamérica, dijo que Nicaragua es uno de los países más pacíficos de la región, sin embargo debe desarrollar más estrategias preventivas para disminuir o detener el impacto de la violencia, en todos sus niveles.
NIÑEZ, MÁS AFECTADA
De acuerdo a los datos que maneja el Ceprev, una de cada tres niñas y uno de cada cinco niños en Nicaragua son víctimas de abuso sexual.
Las niñas y las adolescentes expresaron una mayor tendencia a ser víctimas de la violencia sexual expresada en acoso sexual, abuso y violación sexual en la casa, la escuela y la comunidad, apunta el Estudio Nacional de Violencia, en el que se realizaron entrevistas a 202 niños, adolescentes, mujeres y varones de varias zonas del país.
MUJERES NO SE ESCAPAN
En el 2005 casi diez mil mujeres resultaron lesionadas y cerca de nueve mil denunciaron faltas en su contra. De todos esos casos, sólo un bajo porcentaje culminó en juicio.
En ese mismo año, hubo 66 casos de asesinatos y homicidios contra mujeres, así como tres mil violaciones, estupros, abusos deshonestos, raptos y acoso sexual, tipificados como delitos contra la libertad sexual.
Sólo las Comisarías de la Mujer de la Policía Nacional registran que en el 2004 hubo 77 mujeres fallecidas, y entre el 2005 a la fecha ya contabilizan 126 mujeres muertas en actos violentos.
En total las Comisarías y delegaciones policiales de todo el país registraron desde el 2004 a la fecha 127 mil casos de agresión a mujeres.
De esos, sólo un 30 por ciento de las víctimas accedió a presentar una denuncia formal, y en muy pocos casos se aplicaron medidas cautelares contra los agresores o los acusados.