Tres jefes importantes de la Policía Nacional destacan entre seis comisionados mayores que pasaron a retiro ayer, por decisión de la directora general, primera comisionada Aminta Granera.
Entre los retirados están el jefe de la Policía de Managua, Carlos Bendaña; el jefe de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), Julio González Sandoval, y el director Antidrogas, Clarence Silva.
El anuncio lo hizo Granera después que el Presidente de la República, Enrique Bolaños, ascendió al grado de comisionado general a los dos nuevos subdirectores de la Policía Nacional, Carlos Palacios y Javier Maynard, además del inspector Juan Báez Galeano.
Los retiros y los ascensos contaron con el aval del presidente Bolaños y del ministro de Gobernación, Francisco Fiallos, y requirieron de varias reuniones para lograr el consenso.
Una fuente policial que pidió el anonimato dijo que “ésta es una señal de la línea a seguir de la nueva jefatura policial” y el inicio de una serie de decisiones importantes a lo interno.
Señaló que “ésta es la sacudida más fuerte que ha tenido la institución en los últimos años” y tiene como fin el fortalecimiento de la institución.
Otra fuente dijo que durante el Consejo Nacional de Mandos de la institución, que se reunió ayer, la primera comisionada Granera les habló con claridad sobre sobre la forma en que ella dirigirá el trabajo en la institución.
Según la fuente, Granera hizo propia una frase que le dijo recientemente una conductora de televisión: “Mano de hierro y guante de seda”.
Ante los periodistas, ayer, la directora de la Policía no ofreció mayores detalles sobre los retiros y dijo que los mismos están contemplados en la Ley Orgánica de la institución, la Ley 228.
“Los retiros es un proceso institucional de la Policía Nacional desde que tenemos la Ley 228, cada año han pasado a retiro tres, cuatro, cinco, en este caso son seis comisionados mayores, el proceso de retiro es un proceso de la institución de la Policía Nacional”, sostuvo Granera.
Final de un estira y encoge
El retiro de Bendaña fue propuesto por el ex director general de la Policía Nacional, Edwin Cordero. Este planteamiento fue respaldado por Granera y el comisionado general Horacio Rocha, como subdirectores, pero el retiro de Bendaña estuvo en duda porque aparentemente contaba con el apoyo del presidente Bolaños, debido a su participación en las investigaciones de casos de corrupción.
Fue por eso que los periodistas insistieron ayer ante Granera en este caso en particular.
“Le corresponde porque la jefatura la hemos elegido de las dos promociones más antiguas, de la del 2000 y 2001 y una de las razones fundamentales de los retiros es cuando ya no hay capacidad, o ya no tenés alternativa de promoción; y en este caso, al no haber sido elegido él como miembro de la jefatura nacional, tenía que pasar a retiro”, refirió la jefa policial.
BENDAÑA Y “CASO COIMAS”
Al parecer el asesinato del dueño de los centros nocturnos Aquí Polanco y El Muelle, Jerónimo Polanco, quien estuvo envuelto en una sórdida historia de coimas y mordidas policiales, terminó con la carrera policial de Bendaña.
Tras el asesinato de Polanco, el pasado 28 de marzo, salieron a relucir las coimas disfrazadas de préstamos, cheques, reparaciones de patrullas y otros que hacía el dueño de Aquí Polanco y El Muelle, entregadas a algunos jefes policiales entre los que sobresalió Bendaña, según denunciaron familiares de la víctima.
Además, el crimen estuvo rodeado de algunas particularidades que no quedaron claras en el juicio, realizado en un Juzgado de Audiencia, ya que resultaron involucrados el conductor escolta de Bendaña, Byron Leonel Centeno, y Lenín Alberto Calderón, hijo de William Calderón, amigo de Bendaña.
LOS OTROS DOS JEFES
En el caso de los comisionados González y Silva, ambos fueron investigados por el reciente caso de un furgón que trasegaba una carga millonaria escondida entre detergentes. Durante la investigación del caso, la Policía violó la cadena de la custodia y supuestamente se perdió parte del dinero incautado.
Aunque hubo una resolución de la Fiscalía, en que se descarta toda pérdida de dinero, fuentes policiales dijeron que hubo violación de la normativa administrativa y legal en el caso, pese a que eran oficiales de experiencia, por lo que se presumió que la actuación fue intencional.
También salen de la institución, el jefe de Archivo, Pablo Vargas, el director del Hospital Carlos Roberto Huembes, Oscar Jirón, y el jefe de Seguridad Pública, César Altamirano.
Antes de su retiro, Cordero había anunciado el retiro de Bendaña y el de Altamirano, y sobre este último caso explicó que una de las razones era la edad.
Aunque ya se rumora quienes son los funcionarios que podrían reemplazar a los retirados, Granera dijo que será hasta la próxima semana que dará a conocer los cambios.
“A partir de estos nombramientos y de estos retiros, va a ser un juego de ajedrez, una serie de movimientos en las direcciones de la Policía”, indicó.
LA ORDEN ES MEJORAR LA DISCIPLINA
El recién nombrado Inspector General de la Policía Nacional, comisionado general Juan Báez, manifestó que una de las tareas primordiales será mejorar la disciplina.
Báez se desempeñaba como director de Asuntos Internos, área que en lo que va del año registró más de 1,300 quejas en contra de sus oficiales, en la mayoría por supuestas violaciones por falta de acceso a la justicia, retardación, alguna parcialidad, algunos casos de maltrato, aunque “también existen de corruptela interna”, de los cuales unos 100 casos terminaron en propuesta de baja.