Toda sociedad requiere de una policía que con eficiencia y en forma oportuna defienda los intereses y la seguridad de los ciudadanos. Nicaragua no se escapa de esta realidad, por eso a partir del año de 1990 se comenzó a hacer de la Policía una institución más profesional. En el 2006 sigue siendo un reto para la institución.
Se escuchan algunas críticas en torno al desempeño y actuaciones de la Policía, pero también se escuchan otras voces que ven la institucionalidad y el desarrollo de la misma. Se habla que Nicaragua es el país más seguro de Centroamérica, sin embargo el problema está en que sí realmente, en los barrios de la capital y en algunos municipios de Nicaragua la ciudadanía se siente segura o insegura.
La criminalidad crece, lo demuestran las estadísticas y algunos delitos se insertan en nuestra sociedad desde afuera. Nicaragua es uno de los países de Centroamérica que más verjas tiene en las casas como un método de autoprotección, todo hacendado tiene un arma y otros por lo menos tienen uno o dos perros para resguardar a su familia.
Mi criterio es, en que hay policías que creen en su institución, que son hombres y mujeres de disciplina que están comprometidos con la sociedad y que cuando escuchan comentarios negativos se sienten afectados. Estos policías pretenden un rostro nuevo, una nueva dimensión, una reestructuración profunda, un fortalecimiento institucional, un compromiso por la seguridad ciudadana, respeto por los derechos humanos y promoción de valores; es por eso, que no debemos generalizar las críticas, sino que este tipo de policías deben ser premiados y deben destacar sus cualidades positivas y la sociedad debe demostrar a la Policía que ellos honran su uniforme y su rango.
Por otra parte, hay policías que se desvían de los cauces legales, de los lineamientos de sus superiores, que hacen caso omiso a la ética, a la moral y a las buenas costumbres y algunos policías rechazan ese tipo de comportamiento.
Una tercera clase de policías, que si bien no cometen delitos o faltas graves, ni son muy exigentes en el cumplimiento de su deber, son yoquepierdistas, pasan inadvertidos, no hacen un mal, pero tampoco procuran incorporarse al grupo de los buenos, para hacer causa común como un cuerpo unido.
Cabe destacar que algunos policías en el cumplimiento de su deber han dado la vida y esto pasa inadvertido. En estos casos la sociedad tiene un compromiso moral con ellos. Asimismo, la Policía tiene un compromiso moral con la sociedad.
El nombramiento y ascenso de la nueva Primera Comisionada de la Policía Nacional, Aminta Granera Sacasa, llena muchas expectativas y las que he escuchado son positivas, ya que por ser mujer es más metódica, sensible, y le puede dar un nuevo sello a la institución.
El equipo de tres comisionados que serán nombrados por el Ministro de Gobernación, doctor Francisco Fiallos, debe interpretarse que viene a fortalecer la institución; pero a su vez los cambios que pueda hacer a lo interno la nueva Primera Comisionada, las definiciones que pueda dar en esta materia será un mensaje claro para la nación.
El país se encamina a un proceso electoral y necesita de una institución fuerte, que si trabaja en armonía con el Presidente de la República y el Ministro de Gobernación, puede superar los obstáculos.