Para los próximos días, la Directora General de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, ofreció “una solución” al caso de Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), investigado hace tres años y en el cual se vinculó a varios agentes de la institución a supuesto tráfico de drogas, entre éstos el entonces jefe antidrogas de esa región, subcomisionado Oscar Larrave.
Aunque no ofreció detalles, la jefa policial se limitó a decir: “en los próximos días con relación a ese caso en particular (caso Bluefields), yo voy a dar una solución”.
El anuncio de la jefa policial ocurre tras las recientes declaraciones vertidas por el ex policía Delvin Jirón, quien fue subordinado de Larrave y que ahora está condenado a 30 años de prisión por los delitos de homicidio frustrado y colaborador necesario en la matanza de cuatro policías de Bluefields.
El caso fue investigado por Granera como inspectora general y aunque encontró irregularidades, la jefatura anterior decidió mantener a Larrave en las filas.
El pasado viernes, durante un juicio oral y público por tráfico de drogas, en el que compareció Jirón, éste vinculó a varios jefes policiales en el tráfico de drogas y presumió que la Policía mató a una de las víctimas del 4 de mayo del 2004, Juan José Fúnez, porque éste supuestamente manejaba mucha información sobre corrupción en esa institución.
Para la jefa policial, las declaraciones de Jirón no empañan la imagen de la Policía, y manifestó su compromiso de enfrentar cualquier manifestación de corrupción a cualquier nivel.
“Es comprensible que un delincuente que ya ha sido condenado, riposte de esta forma y quiera hacerle daño a la institución policial”, expresó la directora de la Policía.