Cientos de peces muertos aparecieron flotando ayer sobre las aguas del río Escondido, de Tipitapa, a la altura del kilómetro 21 de la Carretera Panamericana.
Casi la totalidad de estos peces eran tan pequeños que se podían atrapar con una sola mano, pero también había algunos ejemplares de mayor tamaño.
Para las autoridades gubernamentales esta mortandad no sólo es novedosa, sino también misteriosa, debido a que aún se desconoce qué pudo haberles causado la muerte, pues el Centro de Salud de Tipitapa no reporta consecuencias por haberlos ingerido.
Lo extraño es que la muerte masiva se dio en el último tramo del río Escondido, al oeste de la carretera, en un sitio donde difícilmente puede haber derrame de combustible sin que sea detectado y que se caracteriza por ser un sitio seguro de venta de pescados frescos, sacados del río o del lago de Managua.
Byron Vado, de la delegación capitalina del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, dijo que sabrán la causa de la muerte en una semana, cuando el laboratorio de la Universidad de Ciencias Comerciales determine la sustancia que los afectó. Señaló que no se descarta que los mismos pescadores hayan utilizado sustancias tóxicas para garantizar una pesca más fácil y abundante.
Felipe Ramos, responsable de Higiene y Zoonosis del Hospital Primario Yolanda Mayorga, dijo que encontró a los pescadores frente a la mortandad, y éstos le aseguraron que no estaban vendiendo esos peces, sino que eran para consumo local.