El Real Madriz cayó 1-0 ante el Diriangén el domingo pasado, en un partido que dejó al menos una buena perspectiva de lo que podrían ofrecer los somoteños para meterse en las semifinales del Torneo de Apertura.
Los somoteños han construido un club compacto con el retorno de Miguel Ángel Sánchez y Juan Carlos Vílchez para sumarse a otros jugadores como Norlan Salgado, los hondureños Luis Valladares, Jairo Sosa, Bernard Pineda, entre otros.
Con ese plantel base ha sido evidente cómo se planta el equipo. Luce bien ordenado en la defensa con un hombre de confianza como Vílchez, con mucho trabajo por las bandas con Salgado y Juan Pauth y también con buen desempeño en la media.
Lo que sí le falta es un poco de fluidez, creatividad en la mitad del campo, porque con el trabajo de obrero de Sosa no es suficiente para alimentar a un ataque de lujo, conformado por Sánchez y el hondureño Luis Valladares.
Algo de eso se notó en el duelo con los diriambinos, pues jugaron con muchos balones por las bandas con Salgado y Pauth a pesar de sus imprecisiones, pero poco por el centro, precisamente por la falta de un armador que orqueste el juego.
Sin embargo, el Real Madriz con ese plantel ha dado mucho que hacer a equipos como el Real Estelí, al que le arrebató el invicto en la décima jornada del torneo y es el único equipo que le ha sacado cuatro puntos a los norteños de seis posibles.
En otras palabras, Madriz se podría considerar en el equipo verdugo de los estelianos en este torneo, algo que no ha podido hacer si quiera el Diriangén.
Los somoteños, aunque perdieron 1-0 con Diriangén, también fueron capaces de sacarle un triunfo en la primera vuelta a los campeones, otro elemento que deja en evidencia su nivel, pues es el único equipo que le ha sacado más puntos a los clubes considerados favoritos para pelear el título del torneo.
Valladares con ocho goles y Sánchez con cinco se han convertido en los mejores aliados para los 19 puntos que acumula Madriz en las 11 fechas.