A Trevor Hoffman se le ha conocido por su amenazante mirada, la pierna alta en su windup y el devastador cambio de velocidad entre su formidable repertorio.
Pero desde el domingo es el nuevo rey en partidos salvados. El muchacho, quien fue seleccionado en 1989 por los Rojos como un torpedero de buena defensa y regular velocidad, está ahora en la cima de los rescates.
Jim Tracy, el mentor de Piratas, dirigió la conversión de Hoffman de shorstop a lanzador en el equipo Doble A, Chattanooga, en 1991. El domingo Tracy estaba en la acera contraria mientras Hoffman sacaba el noveno para llegar a 479 salvamentos en su carrera.
Pero es que muchas cosas han cambiado para Hoffman. La primera vez que subió al box en el parque de los Padres fue en 1993 y recibió un terrible abucheo de parte de los aficionados. San Diego lo había traído de los Marlins a cambio de Gary Sheffield y los fanáticos estaban furiosos por la transacción. Hoffman se dio cuenta de eso rápido.
Pero el domingo, 41 mil 932 aficionados estaban de pie aplaudiendo el logro del relevista con el porcentaje de salvados por oportunidades presentadas, más alto en la historia con .895. Hoffman dejó atrás los 478 rescates de Lee Smith, quien los estableció de 1980 al 97.
El mejor año de Trevor fue 1998, cuando logró 53 rescates en 54 oportunidades y empujó a los Padres a la Serie Mundial. Ese año registró además 1.48 en el promedio de efectividad.
Dicen que su cambio de velocidad parece detenerse en su camino al home, los bateadores hacen swing y luego el disparo reinicia su marcha. Quizá no sea propiamente así, pero lo cierto es que no han descubierto la forma de batearlo.
¿El mejor de la historia? Sus cifras impresionan, lo mismo que su fortaleza física y su firmeza temperamental, pero sólo tiene dos rescates en la postemporada y la grandeza se adquiere en octubre. Ahí sin duda, Mariano Rivera le tiene un paso adelante.