La destrucción de 651 misiles tierra aire de origen soviético, conocidos como SAM-7, quedaron fuera de la orden del día que los diputados de la Asamblea Nacional acordaron ayer discutir en las sesiones de miércoles y jueves de la próxima semana.
Sin embargo, en la agenda del parlamento ya existe una iniciativa para aprobar con 47 votos la destrucción de los cohetes rusos, frente al rechazo de la bancada sandinista.
El segundo secretario del parlamento, el liberal Eduardo Mena, confirmó ayer que la destrucción de los SAM-7, de principal interés para el gobierno de Estados Unidos, no está en la orden del día para las sesiones venideras.
El ministro de Defensa, Avil Ramírez, lamentó la decisión legislativa. “El tema ha sido politizado, pensando más en temas partidarios que en temas de la nación (...) se perjudica a Nicaragua”, dijo Ramírez, quien sostuvo que la eliminación de los 651 SAM-7 no dejará desprotegido el espacio aéreo del país.
Los diputados priorizarán en las sesiones de la próxima semana el tema de la energía, la Ley de Competencias y la reelección de un magistrado de la Corte Suprema de Justicia (que podría ser Iván Escobar Fornos), señaló el primer vicepresidente del parlamento, el sandinista René Núñez.
Sin embargo, se conoció que diputados de la Alianza Liberal Nicaragüense cabildean tanto con sus colegas del Partido Liberal Constitucionalista como con los sandinistas, para llevar a discusión la próxima semana la destrucción de los misiles.
En tanto, Ramírez manifestó que de destruirse los misiles tierra aire, Nicaragua tendría acceso a mayor cooperación por parte de Estados Unidos.
En la primera semana de octubre se realizará en Nicaragua la Séptima Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, y según Ramírez al no estar destruidos los SAM-7, no se podrá mostrar un rostro “pacífico” y “comprometido con la seguridad hemisférica”.
Al evento asistirá Donald Rumsfeld, secretario de Defensa de Estados Unidos.