Managua
07:31 am
23.09.06
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Editorial
Incongruencias de Hugo Chávez

El reciente discurso del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas mostró varios aspectos no sólo de su carácter y personalidad sino también de su agenda política. En su trasnochada retórica melodramática, Chávez es una réplica menos inteligente de Fidel Castro. El Presidente venezolano esconde tras su papel de comediante algunas cosas sumamente graves, como por ejemplo, que Venezuela aspira al uso de energía atómica, lo mismo que Irán; que si consigue un asiento en el Consejo de Seguridad el mes próximo, va a apoyar el programa nuclear de Irán, a pesar de que la ONU ya ha emitido una resolución que manda al presidente Mahmoud Ahmadinejad que detenga dicho proyecto, algo que el mandatario iraní ha ignorado por varias semanas y porque la ONU en realidad no sirve para nada excepto para reunirse una vez al año. Hablando de su relación con Venezuela, el presidente iraní dijo: “Hoy día tenemos pensamientos, objetivos e intereses en común. Debemos estar unidos para hacer realidad estas ideas con el propósito de lograr la justicia y la paz en el mundo”.

El mandatario de Venezuela también abordó el tema de la pobreza y la injusticia en el mundo. Al igual que Ahmadinejad y Fidel Castro, Chávez tiene gran vocación de “salvador de la humanidad” y verdugo de su propio pueblo, entre el cual goza de una creciente antipatía por sus políticas populistas y sus anunciadas aspiraciones de perpetuarse en el poder. El jueves, Chávez anunció un programa por el cual supliría combustible de calefacción para comunidades pobres e indígenas de los Estados Unidos. Mientras tanto, el pueblo de Venezuela sufre de pobreza. Gustavo Coronel dice (La situación económica actual de Venezuela) que a pesar de tener ingresos anuales de 50 billones de dólares por concepto de exportación de petróleo y una población de sólo 25 millones de personas, el gobierno de Venezuela tiene problemas económicos. En efecto, la deuda nacional venezolana ha pasado de 23 millones de dólares en 1999 a 50 millones de dólares para el próximo año. Coronel dice que en Venezuela hay tres presupuestos: el oficial, aprobado por la Asamblea Nacional controlada por Chávez (43 billones de dólares en el 2006); un segundo, llamado Fondo Social, creado informalmente por Chávez y manejado por él y sus colaboradores cercanos (20 billones de dólares) y un tercero controlado personalmente por Chávez el cual se alimenta de Petróleos de Venezuela, cuyo monto se desconoce. La confusión de presupuestos, la falta de control de los desembolsos así como de instituciones ante las cuales el presidente tenga que rendir cuentas, ha creado en Venezuela corrupción galopante y pobreza innecesaria. El 20 por ciento del presupuesto oficial del 2006 es para pagar la deuda nacional y menos del uno por ciento para ciencia y tecnología. Muchos venezolanos mandan sus capitales al exterior anticipándose a la debacle económica que se prevé producirá las políticas económicas de Chávez.

Al final de su discurso, el Presidente venezolano dijo que iba a reunirse con “el eje del mal”. Ese otro “chiste” tampoco hay que tomarlo a la ligera porque en efecto Chávez tiene planes bien adelantados de formar un eje de influencia en América Latina apoyado por Fidel Castro, Evo Morales y Daniel Ortega en caso de que este último ganara las elecciones de noviembre.

Mientras Chávez usa y abusa de la total libertad de expresión que existe en la democracia norteamericana, diciendo improperios contra el presidente Bush e irrespetando a los funcionarios y ciudadanos de EE.UU., en Venezuela impone leyes que restringen la libertad de expresión individual y la libertad de prensa. Efectivamente, Chávez ha promovido leyes que castigan el “irrespeto a las autoridades de gobierno” las cuales contemplan penas de hasta cuatro años de prisión con multa de hasta 27 mil dólares. Asimismo, sus tribunales han acusado de traición a individuos y organizaciones que censuran su gestión, como Carlos Ayala Corao, un distinguido jurista y experto en derechos humanos venezolano y María Corina Machado y Alejandro Plaz, de la organización opositora “Súmate” que promovía un referendo para determinar si Chávez debía o no permanecer en el gobierno.

En fin, incongruencias y más incongruencias que si se pusieran por escrito, no cabrían ni en la biblioteca más grande del mundo.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda