El Papa Benedicto XVI, intentando apaciguar la ira del mundo musulmán, “lamentó profundamente” el sábado que sus comentarios sobre el Islam y la violencia hayan parecido “ofensivas” a los creyentes de esa religión.
El Sumo Pontífice “lamenta profundamente que algunos pasajes de su discurso hayan parecido ofensivos para la sensibilidad de los creyentes musulmanes y hayan sido interpretados de manera que no corresponde en absoluto a sus intenciones”, declaró el cardenal italiano Tarcisio Bertone, nuevo secretario de Estado del Vaticano.
En el origen de la controversia se encuentra un discurso que el jefe de la iglesia católica realizó el martes en Alemania, en el cual insinuó una relación entre el Islam y la violencia a través de la yihad (guerra santa).
El Papa citó a un emperador bizantino del siglo XIV que dijo que el profeta Mahoma sólo había aportado “cosas malas e inhumanas, como su orden de difundir con la espada la fe que predicaba”.
El Vaticano, visiblemente sorprendido por la dimensión tomada por los extractos de una compleja disertación sobre Teología, intentó así dar respuesta a las condenas de las más altas eminencias religiosas del Islam y a las peticiones de disculpas de dirigentes políticos musulmanes.
El jefe de gobierno italiano, Romano Prodi, estimó desde China que Benedicto XVI había disipado los eventuales malentendidos.
“No puede haber polémicas, el Papa ya ofreció aclaraciones sobre el sentido auténtico de su reflexión”, declaró según medios de prensa.
Pocas horas después de las declaraciones, Marruecos decidió sin embargo llamar a consultas a su embajador ante el Vaticano.
El Consejo de Musulmanes de Gran Bretaña (MCB), la más importante organización musulmana del país, juzgó como un “primer paso” la precisión del Vaticano, aunque agregó que no era seguro que “pudiera ser considerado como una disculpa”.
Dalil Boubakeur, ex presidente del Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM) y rector de la Mezquita de París, recibió “con optimismo” las declaraciones del Vaticano.
Un dirigente de los Hermanos Musulmanes egipcios, Abdel Monim Abul Futuh, dijo que las declaraciones de Bertone “no constituyen una excusa”.
En Arabia Saudita, el jeque Abdel Aziz al-Sheikh, el más alto dirigente religioso del país, juzgó que los comentarios del Papa eran una “mentira”. “El Islam no tiene nada que ver con el terrorismo”, dijo al diario Al-Riyadh.
La iglesia copta egipcia, cuyos miembros (entre 4 y 7 millones) constituyen la más importante comunidad cristiana en un país musulmán, rechazó todo “ataque contra los símbolos del Islam”.
Los comentarios del Papa fueron criticados hasta en la prensa estadounidense, donde el New York Times los calificó como “trágicos y peligrosos”.