El presidente Enrique Bolaños sugirió a los jóvenes, que votarán por primera vez en las elecciones de noviembre, y a los votantes en general, que no lo hagan por un “maleta probado” en referencia al candidato sandinista Daniel Ortega.
Bolaños fustigó a Ortega en el discurso de las fiestas patrias con una hipotética jugada de béisbol, fiel a su estilo de comparar algunas situaciones políticas con ese deporte.
“¿Por quién vas a votar vos? Es una decisión relativamente fácil. Es como escoger al bateador emergente que te empuje la carrera del gane que está en tercera”, planteó.
“Vos no vas a llamar al que ya sacaste del equipo porque durante 11 juegos seguidos nunca ni siquiera tocó la bola ni de foul. Seguro que no vas a meter un maleta probado”, concluyó en alusión a Ortega.
El candidato del Frente Sandinista (FSLN) gobernó Nicaragua durante 11 años (1979-90), el mismo número que usó Bolaños para ejemplificar los fallos del mal jugador de su historia.
El Presidente también se pronunció contra el pacto del caudillo liberal Arnoldo Alemán y Daniel Ortega, quienes se repartieron los poderes del Estado tras reformar la Constitución en el año 2000.
Pacto mezquino
Bolaños hizo un recorrido histórico, enfatizando en que la mayoría de los años independientes del país, los líderes se la han pasado peleando entre nicaragüenses y no han procurado el desarrollo.
“Hemos pasado más tiempo en nuestra historia, peleándonos entre hermanos que el que hemos dedicado a aprovechar las ventajas y riquezas naturales que Dios nos ha dado”, añadió.
El Jefe de Estado relató en su discurso episodios históricos del país, desde la independencia de España en 1821 hasta la guerra nacional de 1856, cuyo episodio más importante fue la victoria de los nicaragüenses en la batalla de San Jacinto, que ocurrió el 14 de septiembre de hace 150 años.
Ese día de septiembre cayeron derrotadas las tropas del filibustero estadounidense William Walker, quien invitado por los liberales de León para combatir a los conservadores de Granada, en uno de los tantos conflictos de la historia política nacional, terminó adueñándose de Nicaragua, quemó Granada y hasta impuso el inglés como idioma oficial.
“No debemos asustarnos de la palabra pacto, porque es un noble convenio cuando es en beneficio de la nación, de la Patria. Ese ‘pacto providencial’ no tiene nada que ver con los intereses mezquinos, como el suscrito entre Ortega y Alemán, sólo en beneficio de sus intereses y de sus partidos. Hay un pacto noble y otro embustero”, sostuvo Bolaños.
El mandatario recordó que la derrota de Walker fue posible porque se dio “un pacto” entre conservadores y liberales para, unidos, expulsar al invasor y sus huestes, dirigidas también por otro mercenario, Byron Cole.
García: nada malo
El discurso presidencial provocó críticas en algunos medios de prensa que consideraron impropio que el mandatario hablase de temas políticos en plenas festividades patrias.
Sin embargo, el Ministro de Educación, Miguel Ángel García, dijo que no le miró nada malo a la disertación presidencial.
Concluido el evento patrio, en el que desfilaron 92 colegios de secundaria de Managua, en la Plaza de La Fe , ataviados de uniformes escolares y bandas rítmicas, García reafirmó el punto central del discurso del mandatario contra el pacto.
“El Presidente solamente ha pedido que se considere el pasado de los candidatos y la cualidad de cada uno a la hora de elegir”, declaró y volvió a repetir que Ortega y Alemán han sido un obstáculo para el país.
El cinco de noviembre próximo Nicaragua estará en elecciones nacionales, para elegir Presidente, diputados de la Asamblea Nacional y del Parlamento Centroamericano. Según el padrón electoral, están aptos para votar tres millones 400 mil habitantes, según los últimos datos de la cartografía del Consejo Supremo Electoral (CSE), el órgano rector de los comicios.