La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Guatemala ordenó al hospital estatal Roosevelt operar “de inmediato y sin demoras” a unos 81 pacientes que esperan ser intervenidos desde hace varias semanas.
La falta de medicinas y equipos en la red hospitalaria del país, declarada en “colapso” por los médicos hace dos semanas, es la razón por la cual los pacientes han tenido que esperar para ser llevados al quirófano.
La CSJ falló el miércoles a favor de un amparo promovido por el Procurador de los Derechos Humanos (PDH), Sergio Morales, quien intervino en favor de los pacientes, algunos de los cuales llevan más de dos meses en espera de ser operados.
“Es un avance. Entendemos que es el primer paso y vamos a hacer lo mismo en todos los hospitales para garantizar que se atienda a los pacientes”, dijo ayer Morales a la prensa.
El interventor del hospital Roosevelt, Adrián Zapata, dijo que ha ordenado la compra de máquinas de anestesia y monitores por un monto de unos 1.4 millones de quetzales (185,000 dólares) para habilitar de inmediato siete quirófanos.
Los médicos de los hospitales públicos realizan paros parciales en las consultas externas desde el pasado mes de junio, para presionar al gobierno a dotarles de medicinas y equipos médicos para atender a los pacientes.
Guatemala tiene un total de 44 hospitales públicos en los que trabajan unos 3,531 médicos y unos 7,000 enfermeros.
La semana pasada el gobierno del presidente Oscar Berger intervino el hospital Roosevelt, el principal del país, para resolver la crisis en ese centro asistencial.
La Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) ha calificado la situación en los hospitales de “crítica” y “caótica” y advirtió que el hacinamiento puede provocar una infección con males epidemiológicos.
Debido a la crisis en la red hospitalaria, el ministro de Salud, Marco Tulio Sosa, presentó su renuncia el pasado 28 de agosto, y fue sustituido esta semana por Víctor Gutiérrez, quien se ha comprometido a resolver la problemática.
Ante la emergencia, el Hospital Militar ha sido abierto a los civiles pero, según Werner, no tiene capacidad para realizar cirugías.
Los médicos de los hospitales públicos han advertido que no depondrán el paro hasta que el gobierno adquiera los medicamentos y equipos exigidos.