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Los bomberos luchan desesperadamente para combatir las llamas en el segundo piso de la vivienda. (LA PRENSA/G.Flores)
Hermanas mueren calcinadas
Incendio causado por un cortocircuito destruye vivienda en el Barrio Larreynaga de Managua
Las víctimas son dos jóvenes de 18 y 15 años que dormían en su cuarto y que no pudieron escapar de las llamas
Ronald Jiménez M.
sucesos@laprensa.com.ni
Recomendaciones

Los Bomberos recomiendan mantener desconectados los artefactos que no se estén ocupando, ya que los apagones pueden provocar cortocircuitos al retornar la energía. Otra medida es mantener extinguidores para prevenir a tiempo una tragedia, aislar los tanques de gas licuado fuera de las viviendas, si es posible, y establecer rutas de evacuación y salidas de emergencia.

Ana Gabriela Rivas Pantoja, de 18 años y su hermana Raquel, de 15 años, fallecieron la mañana de ayer calcinadas por el fuego en una habitación ubicada en un segundo piso de su vivienda.

El siniestro ocurrió a las 8:50 a.m. en el barrio Larreynaga, exactamente del costado norte de la iglesia La Merced, media cuadra al norte, sector que carecía de agua en esas horas de la mañana.

Vecinos del lugar sentían impotencia al ver como las llamas consumían las paredes y techo de la casa, mientras en el piso de arriba se escuchaban los gritos desesperados de las dos jóvenes, quienes estaban atrapadas en el cuarto con ventanas de bloque decorativo y verjas, lo que impidió la entrada a los bomberos.

Una joven identificada como Erlín Zeledón, quien trabaja en la vivienda, sostenía entre sus brazos a Rodrigo Rivas Pantoja, de un año de edad, quien jugaba en la sala minutos antes de que se iniciara el fuego.

La joven, muy nerviosa, gritaba desesperadamente que las adolescentes se encontraban dormidas en su habitación y clamaba a los bomberos que las auxiliaran, mientras otras personas intentaban romper la verja de la ventana donde se encontraban las jóvenes.

Según relataron algunos vecinos, el fuego inició en la planta baja donde escucharon explosiones.

“En horas de la mañana no había luz, cuando vino la luz escuchamos una descarga en el tendido eléctrico y después el chisperío en el cable que va para la casa. En ese momento escuché varias explosiones y quebraderas de vidrios dentro de la sala. Solo vi cuando la empleada salió de la casa con el niño entre sus brazos, pero no sé por qué la casa se incendió tan rápido”, dijo Elizabeth Santamaría, vecina de la casa afectada por las llamas.

Otro testigo del siniestro es Juan Carlos Ocampo Alemán, trabajador de una bodega cercana a la vivienda, quien trató de ayudar a las víctimas, pero las llamas se lo impidieron.

“Cuando vi las llamas me metí por el portón con otro amigo para sacar un tanque de gas butano de cien libras que estaba cerca del fuego, pero podía escuchar los gritos de las chavalas, miré como una de ellas me llamaba con la mano pidiendo ayuda, quise romper con una barra las verjas, pero el humo me estaba asfixiando y no aguantaba el ardor en los ojos, ya no pude ayudar más”, dijo Ocampo.

Al lugar se presentaron cuatro unidades del Cuerpo de Bomberos y sus miembros se introdujeron en medio del humo en la sala principal para sofocar las llamas, mientras en la habitación de arriba solamente se oía el crujir de la madera y salía abundante humo, pero ya no se escucharon más lamentos.

El primero en ingresar a la vivienda fue el capitán Luis Rodríguez Moreno, tío de las víctimas. Segundos más tarde altos mandos de la Policía Nacional se hicieron presentes al lugar, entre ellos el comisionado mayor Julio González, segundo jefe de Managua y el comisionado Allan Vallecillo, jefe de patrullas y vigilancia, para controlar el orden en las afueras de la casa.

El comisionado González dijo que se harán las investigaciones correspondientes para determinar qué fue lo que verdaderamente causó el incendio.

“Vamos a mandar las unidades especializadas para saber con claridad cómo y dónde comenzó el incendio, hasta el momento no tenemos la suficiente información, pero estamos trabajando en eso coordinados con los bomberos. Este hecho es lamentable para esta familia, este compañero Rivas lo conocemos ”, dijo González, en alusión al padre de las dos víctimas, Mario Rivas, quien labora en el Poder Judicial.

ESCENAS DRAMATICAS

Rivas llegó al lugar desesperado, tras conocer la tragedia que ocurría en su hogar. Se unió en un fuerte abrazo con su esposa Sandra Pantoja, mientras algunos vecinos trataban de consolarlos

El momento más traumatizante para los familiares y vecinos fue cuando se presentaron los médicos forenses del Instituto de Medicina legal, para trasladar los dos cuerpos calcinados.

La planta baja y el segundo piso de la vivienda de Mario Rivas, quedaron totalmente destruidas por las llamas.

QUEJAS DE LOS BOMBEROS

Por su parte, el comandante Iván Tijerino, jefe de Operaciones del Benemérito Cuerpo de Bomberos, confirmó que la causa del incendio fue un cortocircuito. Se quejó, además, por la falta de agua en los barrios porque esto les dificulta su trabajo.

“Hacemos un llamado a Enacal porque no tiene agua en los hidrantes y eso nos causa problemas, las entidades deben hacerse responsables, esto no puede seguir sucediendo y tranquilamente no hay agua, llamamos a Enacal y no nos ponen el agua. Lo que hemos estado haciendo es traer el agua en las cisternas y en eso perdemos tiempo”, dijo Tijerino.

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