El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó ayer el buen desempeño de la economía de Nicaragua y con ello la continuación del programa firmado con dicho organismo, con lo cual el país aseguró el desembolso de 110 millones de dólares en cooperación en lo que resta del año.
Así lo confirmó el titular del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana, y el FMI a través de un comunicado fechado en Washington, Estados Unidos, su sede mundial.
La aprobación del FMI ocurrió luego de que Nicaragua cumpliera, el miércoles, los dos requisitos pendientes: la aprobación en la Asamblea Nacional de las reformas al Código Tributario, en vigencia desde mayo, y las reformas al Presupuesto General de la República del 2006 por alrededor de 1,600 millones de córdobas.
Arana detalló que del paquete de 110 millones de dólares, 40 millones serán otorgados por el FMI. Los otros 70 millones serán desembolsados por el Grupo de Apoyo Presupuestario y entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM).
Tales recursos fortalecerán las reservas internacionales y financiarán programas sociales, económicos y productivos.
Arana informó que dentro de dos semanas, aproximadamente, se estará materializando la primera entrega.
El gerente general del BCN, José de Jesús Rojas, secundó la información, detallando que en septiembre el país recibirá un total de 38 millones de dólares provenientes del FMI y del Grupo de Apoyo Presupuestario, que está integrado principalmente por países de la Unión Europea (UE) y entidades internacionales como el Banco Mundial (BM).
“Luego se espera una segunda entrega, en octubre, de 15 millones de dólares, procedentes de varias fuentes, entre éstas el BID. De modo que lo restante (57 millones de dólares), se estará entregando a Nicaragua entre noviembre y diciembre del 2006”, especificó.
Arana explicó, entre tanto, que los desembolsos serán destinados a componentes de presupuesto de este año, gastos en el campo social y económico, gobernabilidad y balanza de pagos, entre otros. “Eso va a contribuir en parte a mantener un sano nivel de reservas internacionales que estamos tratando de que se mantengan estables o que crezcan un poco, al final del año”, expuso.
LAS CONDICIONES
Sin embargo hay condiciones de por medio, como las reformas al sector energético, admitió Arana. Se le agregan, añadió, una propuesta de reforma al Seguro Social y otra al sistema financiero, que entrarían en las consideraciones del futuro gobierno, ejemplificó.
“(Es decir) nosotros lo que vamos a dejar es una especie de ruta crítica trazada, que el futuro gobierno tendrá que considerar para luego adoptar las decisiones pertinentes”, añadió Arana.
La propuesta de reforma en el asunto energético implicará tres aspectos: ajustes automáticos en la tarifa de energía vinculados al movimiento del precio internacional del petróleo, la reducción o eliminación de la discrecionalidad que hoy existe en el ente regulador del sector, la revisión de la regulación sobre el mercado de ocasión, y la revisión de las utilidades del sector petrolero.
“Por otro lado hay que mantener y preservar las metas macroeconómicas, o sea el déficit y las reservas internacionales, que dependen de un manejo acertado de la política monetaria”, agregó.
En términos de déficit, la meta equivale a un 1.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) después de donaciones. Eso incluye al gobierno central y el resto de instituciones autónomas.
En relación a la inflación, el alza de los precios, el compromiso del Gobierno es cerrar el 2006 con una inflación que oscile entre 9.1 y 9.2 por ciento. A julio llegó a 6.68 por ciento.
La meta de crecimiento económico, es decir del Producto Interno Bruto (PIB), continúa siendo de un 3.7 por ciento. En cuanto a reservas, el Banco estima alcanzar en el programa económico 890 millones de dólares al final del año.
Actualmente el nivel de reservas del país es de 845.7 millones de dólares. “Nosotros nos estamos preparando para lograrlo, especialmente porque estamos en un año electoral”, afirmó Arana.