Un informe del Senado de EE.UU. aseguró ayer que el depuesto dictador iraquí Saddam Hussein ni tenía vínculos con la red terrorista Al Qaeda, ni le dio apoyo material, lo que ha reanimado la pugna partidista sobre la guerra en Irak.
La divulgación del informe por parte del Comité Selecto de Inteligencia del Senado puso el dedo sobre la llaga, al reactivar el encono entre demócratas y republicanos sobre la invasión de EE.UU. a Irak en marzo de 2003, y los argumentos que utilizó el Gobierno para justificarla.
El informe, de unas 150 páginas, destaca un análisis de la CIA, de 2005, según el cual el Gobierno de Hussein “no tenía una relación, ni apoyaba, o se hacía la vista gorda sobre (Abu Musab al) Zarqawi y sus socios”.
Antes de la invasión de EE.UU., el Gobierno del presidente George W. Bush había insistido en que la presencia de Zarqawi en territorio iraquí comprobaba el vínculo entre Hussein y Al Qaeda.
Zarqawi, el número dos de Al Qaeda en Irak, falleció tras un ataque aéreo estadounidense en junio pasado.
Todavía el pasado 21 de agosto, Bush aseguró a los periodistas que Hussein tenía vínculos con Zarqawi.
Senador: “Bush dijo falsedades”
El senador demócrata Carl Levin destacó que esas declaraciones “son falsas” y que el informe deja de manifiesto “los esfuerzos incesantes, falsos y engañosos” del Gobierno de Bush por vincular a Hussein con Al Qaeda.
El Gobierno de Washington también aseguró en su momento que Hussein poseía armas de destrucción masiva, pese a que éstas nunca se encontraron.
El análisis forma parte de una serie de cinco informes realizados en la segunda fase de una investigación del Comité sobre la situación en el país árabe antes de la guerra.