Dos jóvenes hermanas perecieron calcinadas al no poder escapar de su casa situada en el barrio Larreynaga, que esta mañana fue arrasada por un voraz incendio.
Las víctimas fueron identificadas como Ana Gabriel Pantoja y Raquel Rivas Pantoja, de 18 y 15 años, respectivamente, quienes fueron sorprendidas por las llamas cuando se encontraban en el segundo piso de su vivienda, ubicada en las cercanías de la Iglesia La Merced.
Según algunos testigos, al parecer las infortunadas intentaron buscar una salida por la planta baja del inmueble cuando ya el fuego se había extendido, por lo que optaron por regresar hacia las habitaciones del segundo piso y desde una ventana una de ellas hizo señales pidiendo ayuda.
A la tragedia sobrevivió el hermano menor y la madre de las víctimas que lograron escapar junto con la empleada doméstica, de quienes no se pudo obtener sus nombres.
VECINOS PRESUMEN CORTOCIRCUITO
Algunos vecinos presumen que el incendio se originó por un cortocircuito, pues las llamas iniciaron poco tiempo después que retornara la electricidad al sector, pues el barrio sufría un apagón.
Al lugar de la tragedia se presentaron cuatro unidades del cuerpo de bomberos y varias patrullas de la Policía Nacional para controlar el orden.
En el lugar se vivieron escenas dramáticas, cuando el padre de las jóvenes fallecidas, identificado como Mario Rivas Rodríguez y trabajador de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), se presentó al lugar en busca de información sobre sus seres queridos.
GRITABA POR SUS HIJAS
Pantoja, quien no podía acceder hasta lo que quedaba de su vivienda debido al cordón de seguridad establecido por las autoridades, comenzó a gritar por todos sus familiares, hasta que un oficial de la Policía -aparentemente tío de Ana y Raquel- le abrazó y le comunicó la fatal noticia.
Según los vecinos de Larreynaga, la tragedia quizá se pudo evitar pero la falta de agua en todo el barrio impidió que pudieran hacer algo para sofocar las llamas.