“El que mal anda, mal acaba", dice un dicho popular y eso fue lo que le tocó vivir a un joven que la madrugada de ayer recibió un balazo en el pecho a manos de sujetos aún desconocidos. Según familiares de la víctima, éste tenía cuatro años de andar deambulando en la calle y estaba inmerso en el mundo de la droga y el alcohol.
Armando José Bolaños Gutiérrez, de 19 años, no visitaba a su familia desde hace cuatro años, por eso éstos brindaron pocos datos sobre su últimos días, sólo referencias que tenían de los rumores que circulaban en el vecindario, en cuanto a las raterías de éste para comprar licor y droga.
La víctima fue encontrada sin vida la mañana de ayer, del puente de la Pista Suburbana 50 metros al oeste, en el barrio San Judas.
El hombre estaba boca abajo tirado en un barranco, a la orilla de una vivienda.
Bolaños Gutiérrez habitaba de la cancha tres al sur, dos abajo, en el barrio Memorial Sandino, en Managua.
Según el informe preliminar del Instituto de Medicina Legal, Bolaños Gutiérrez fue impactado por un proyectil presuntamente de fusil AK 47, el que penetró en el centro del pecho y le salió por la espalda.
EN MALOS CAMINOS
Rolando Antonio Pérez Gutiérrez, de 17 años, hermano de madre de la víctima, dijo que estaban conscientes que en cualquier momento le iba pasar algo a su hermano, ya que andaba en malos caminos.
Indicó que cuando su hermano tenía 15 años se fue de la casa y por cuatro años vivió en la calle como “esclavo del alcohol y de las drogas”.
Agregó que su hermano estuvo preso en una ocasión en la Policía del Distrito Tres, pero no dijo por qué delito.
INDOMABLE
Auxiliadora Espinosa, de 57 años, abuela materna de la víctima, dijo que desde que su nieto se metió al mundo del alcohol y de las drogas era “indomable”.
“Uno buscaba cómo ponerlo en su lugar, una hija mía lo anduvo metiendo en los centros (de rehabilitación), él se salía, se descuidaba, buscábamos la manera de cómo tenerlo en la casa, él nunca hizo caso”, dijo resignada.
Comentó que su nieto la noche del miércoles todavía llegó a pedirle comida, y después que se fue le dijeron que lo andaban buscando unos uniformados para detenerlo, aunque no precisó quiénes eran.
Bolaños Gutiérrez fue velado ayer en la casa de su abuela, ubicada del Mercadito de San Judas, una cuadra abajo, en Managua.
El joven será enterrado la mañana de hoy en el cementerio de ese populoso barrio.