El director administrativo financiero de la Contraloría General de la República (CGR), René Ruiz Tablada, presupuestó para el próximo año, unos 250 mil dólares para la compra de cinco camionetas de lujo para los cinco contralores que integran el Consejo Superior de la Contraloría, según confirmó él mismo.
“Si está presupuestado”, admitió Ruiz Tablada cuando se le consultó sobre el tema, frente al presidente de la Contraloría, Guillermo Argüello Poessy.
“No. No, no, si lo ha hecho es responsabilidad de él, porque yo jamás he autorizado eso”, interrumpió inmediatamente Argüello, al director administrativo que ya había admitido la intención de cambiar las camionetas.
Más adelante, Ruiz dijo que lo que estaba haciendo “era previendo” la compra de las camionetas de los contralores para el próximo año.
“Quiero que lo pongás claro, es verdad que el Diario para el que vos trabajás jamás lo va a decir, la camioneta que me dieron cuando yo vine, estoy dispuesto a que termine cuando yo me vaya con 10 años, te puedo decir que es la única institución que lo hace”, dijo Argüello visiblemente molesto con el tema.
Extraoficialmente se conoció que una parte de los cinco contralores ha solicitado el cambio de las camionetas que actualmente usan, las cuales el próximo año tendrían siete años de uso.
Argüello dijo que el tema no ha sido discutido en el Consejo, aunque luego expresó que cuando se lo propusieron, él, sin especificar quién hizo la propuesta, respondió que lo mejor era comprar una planta eléctrica para suplir la falta de energía que ocasionan los apagones.
“Sólo te puedo asegurar una cosa, mientras yo esté en este cargo, si Dios me da vida, espero terminar con la camioneta que ando, que ya tiene siete años, y si aquí se hace eso, entrego la presidencia”, expresó Argüello.
LA PRENSA intentó conocer una versión de los otros contralores, pero éstos no respondieron sus teléfonos celulares.
En el año 2000, cuando los contralores Argüello, Francisco Ramírez (q.e.p.d.), José Pasos Marciaq y Juan Gutiérrez asumieron sus cargos, ordenaron la compra de cinco camionetas para su uso, valoradas en unos 30 mil dólares.