En los futuros comicios del 2011, la iglesia católica podría organizarse para participar en el proceso de observación electoral a nivel nacional, según dijo ayer el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, luego de la celebración de la misa en la Catedral metropolitana.
Por ahora la disposición de la Diócesis de Estelí para participar como observadores electorales en ese departamento, es una iniciativa que cada Obispo puede tomar de manera individual, explicó el prelado.
“Cuando yo estaba en Matagalpa teníamos la Comisión Diocesana de Asesoría Legal y participábamos como observadores casi todos los años, tanto en elecciones presidenciales como de alcaldías”, explicó.
De ser esta propuesta una realidad, y según los cálculos del Arzobispo, la iglesia católica tendría capacidad de garantizar cuatro o cinco personas en cada mesa de votación.
SACERDOTES EN LA POLÍTICA
Lo que no pueden hacer los religiosos es participar en actividades político partidarias. Monseñor Leopoldo Brenes aseveró acerca del tema, diciendo que “la Carta Pastoral es muy clara. Ningún sacerdote puede participar en política partidista. Si alguien nos pide una oración, es distinto, pero militar de manera muy particular dentro de un partido político no está permitido para ningún Obispo ni para ningún sacerdote”.
Según el jerarca de la iglesia católica, la única excusa por la que un sacerdote puede involucrarse en la vida política es a través de la búsqueda del bien común, pero sin integrar un partido político en específico, de lo contrario estaría instando a la división de la feligresía.
ACUSACIONES NO AYUDAN
Respecto a la demanda que podría interponer la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIHD), en contra de los hermanos Daniel y Humberto Ortega, Tomás Borge y Omar Cabezas, por delitos de lesa humanidad y genocidio cometido en la década de 1980 contra las comunidades indígenas asentadas en la Costa Atlántica, monseñor Brenes dijo que no ve tan positivas este tipo de acusaciones en tiempos electorales.
“Hace ver ante los ojos de mucha gente un plan político. Hay que tener mucho cuidado para que estas demandas tengan el carisma propio de una demanda social”, concluyó Brenes.