El proceso que desencadenó el fin de las operaciones de la transnacional española Unión Fenosa en República Dominicana en el año 2003, se puede asemejar a un proceso de divorcio, donde los más perjudicados siempre son los hijos.
En este caso, la mayor parte de los platos rotos y los costos, tanto monetarios como sociales de la ruptura de las operaciones de Fenosa en esa isla, los está pagando el pueblo dominicano, y no Unión Fenosa ni los políticos responsables de las decisiones que llevaron las cosas al extremo al cual llegaron.
Reportes de diarios digitales e impresos consultados por LA PRENSA, indican que en ese país caribeño se lleva una evaluación del escenario energético tres años después de la salida de Fenosa de dicha nación, y los resultados indican que el panorama no ha variado hacia rumbos más positivos.
La salida de Fenosa de la isla estuvo enmarcada en un ambiente similar al que enfrenta esta transnacional actualmente en Nicaragua, con un rechazo masivo tanto de la población como de algunos de los principales sectores económicos del país, como es el turismo.
El deterioro de la economía de República Dominicana, sumado a la quiebra del sistema financiero y la depreciación de la moneda, han repercutido en los ingresos de las empresas eléctricas presentes en ese país, comentó vía correo electrónico Felipe Mora, jefe de Redacción de Apertura del diario El Caribe, uno de los principales de República Dominicana.
En este contexto, distribuidoras eléctricas como Edenorte y Edesur (administradas por Fenosa) se endeudaron con las generadoras, a la vez que no mejoraron su situación con la subida de las tarifas.
“Por el contrario, el incremento se tradujo en un incremento de los índices de fraude y de los no pagos (por el servicio), especialmente en el norte del país. Esta crisis energética, que fue acompañada de movilizaciones de la población, llevó al Gobierno dominicano a replantearse la privatización del sector eléctrico”, explicó Mora.
En Nicaragua, de acuerdo a la última encuesta de la firma especializada M&R Consultores, un 89 por ciento de los nicaragüenses está de acuerdo con una nacionalización de la distribución eléctrica.
Esta percepción de la población nace debido a la inconformidad de la población por el continuo incremento en la tarifa de energía eléctrica, los problemas de facturación que constantemente tiene Fenosa (los pagos por el servicio no aminoran pese a los racionamientos) y la intensiva campaña de las organizaciones de defensa de los consumidores exigiendo constantemente la nacionalización del servicio de distribución de energía.
APAGONES SON DE MÁSTIEMPO EN DOMINICANA
La decisión de sacar a Fenosa de Dominicana, sin embargo, no ha tenido las consecuencias positivas que esperaban sus detractores, ya que le terminó costando al país una deuda de 350 millones de dólares con la transnacional española, a pagar a 12 años, y cortes de energía de ocho horas de duración en las zonas urbanas, y 15 horas en los departamentos del país.
“Las interrupciones en el servicio trastornan el acontecer económico nacional, y con mayor intensidad se siente en los sectores residenciales. Pero donde llega el pandemonium de la desesperación es en los sectores populares, en los barrios pobres, donde la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) aplica lo que se llama Programa de Reducción de Apagones (PRA) con tarifas bajas. Pero precisamente por eso el servicio se considera súper deficiente”, señaló Mora.
El jefe de Redacción de Apertura comentó que en medio de esta crisis, algo positivo ha sido la reducción de los reclamos por el servicio energético, aspecto que atribuye al cambio del modelo de cobro que utilizaba la transnacional española.
Ya en control del Estado, Edesur y Edenorte siguieron operando, en lo que se refiere a distribución y venta de energía eléctrica.
“Algo saludable en todo esto, es que los consumidores han reducido el porcentaje de quejas que elevaban ante las dependencias habilitadas con tal fin. Unión Fenosa, a través de sus empresas distribuidoras y administrativas, abusó del usuario dominicano. La tarifa eléctrica, no es que ha bajado en la proporción que se esperaba, pero en realidad se ha registrado un descenso equitativo frente a los modelos que tenía la empresa extranjera”, señaló Mora.