Muy grave es el estado de salud de un joven, quien se encuentra internado en Sala de Cuidados Intensivos del Hospital Antonio Lenín Fonseca, luego que médicos de ese centro asistencial le extrajeron un maneral que se le había incrustado en la cabeza.
El maneral, fabricado de forma hechiza con hierro, se le introdujo en la región parietal izquierda superior al paciente, Adonis Jarquín Lumbí, de 28 años, y le salió por la región parietal derecha.
Ni los familiares del paciente ni la Policía tienen una versión exacta de cómo se produjo el hecho. Sólo se conoce que Jarquín Lumbí viajaba en la tina de una camioneta, a la altura del kilómetro 45 de la Carretera Norte, con rumbo a Managua, cuando desde otro vehículo una persona lanzó el maneral de hierro sólido y se le introdujo en la cabeza a la víctima.
El hecho ocurrió aproximadamente a las 8:00 p.m. del domingo, cuando Jarquín Lumbí se dirigía desde su casa, en el empalme de San Francisco Libre, a la zona franca de Tipitapa, donde labora.
El doctor Ignacio Sampson, director de Neurocirugía del hospital capitalino, explicó que el maneral se le introdujo al paciente porque venía con fuerza y a alta velocidad.
“Se puede decir que era una especie de maneral, de hierro sólido, con una curvatura de ángulo recto. Entró en la región parietal izquierda superior y salió por la región parietal derecha. Estaba cruzado y tenía restos de cerebro adheridos en el hierro. El paciente estaba inconsciente. Hoy (ayer) por la mañana salió de Sala de Operaciones, lo operó la doctora Carolina Cantarero y está en estado grave, en coma”, dijo el galeno.
DAÑOS GRAVES
Según el doctor Sampson, Jarquín Lumbí tiene pocas probabilidades de vida y, si milagrosamente llegase a sobrevivir, las lesiones que sufrió en el cerebro, por el paso del metal, le ocasionarían daños severos en la movilidad de sus piernas y en la sensibilidad de la piel. Lo único que lo favorece es su juventud.
“El hierro produjo un daño a la zona adyacente del túnel que dejó el paso del metal. Si sobrevive, posiblemente va a sufrir paraplejía en ambos miembros inferiores”, dijo Sampson.
CIRUGÍA LABORIOSA
La doctora Cantarero, médico que operó a Jarquín Lumbí, dijo que la cirugía fue, más que complicada, laboriosa, porque se trataba de extraer un objeto extraño del cerebro.
“El paciente vino en coma. Vino muy grave, con el maneral introducido en la región parietal derecha. Le realizamos unas placas que se llaman angiografías. Estas placas lo que hacen es mostrar los vasos del cerebro y su relación con el objeto extraño que había en el cerebro”, dijo la médico.
Agregó que la punta del objeto atravesó la cabeza del paciente y tenía como 20 centímetros salidos. La cirugía tardó dos horas. “La operación fue bastante laboriosa pero, gracias a Dios, la hicimos sin mayores complicaciones”, finalizó.