Las integrantes del Movimiento Autónomo de Mujeres, la Red de Mujeres contra la Violencia y las coordinadoras de la "Campaña 28 de septiembre por la despenalización del aborto terapéutico en América Latina y el Caribe", se declararon perseguidas políticas por el Estado de Nicaragua.
La medida de las mujeres fue tomada en reacción a la derogación del artículo 165 del Código Penal, que permitía la realización del aborto terapéutico como una excepción para salvar la vida de las mujeres. La derogación que deja la puerta abierta para la penalización del aborto terapéutico como cualquier tipo de aborto, fue aprobada por los diputados de la Asamblea Nacional ayer en horas de la mañana.
Sofía Montenegro, miembro del Movimiento Autónomo de Mujeres, también dijo que los movimientos feministas se encuentran a partir de ayer en "rebeldía civil", durante el proceso electoral, lo cual implica que ellas continuarán con su campaña política que llama a la población a no votar por los partidos que aprobaron la penalización del aborto terapéutico y no respetarán el período de silencio electoral.
En Nicaragua, cuatro de los cinco partidos políticos participantes en la contienda electoral se pronunciaron a favor de la eliminación del aborto terapéutico. Sólo el Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y su candidato presidencial, Edmundo Jarquín, se pronunciaron en contra de la penalización.