SAN JOSE. - Trabajadores de los puertos de la provincia de Limón, en el caribe costarricense, depusieron este viernes la huelga indefinida que mantenían desde hace cuatro días, tras la firma de acuerdos satisfactorios con el gobierno del presidente Oscar Arias.
"Efectivamente, la huelga finalizó este viernes a las dos de la mañana, luego de intensas negociaciones en las que logramos acuerdos que satisfacen a todos los trabajadores", confirmó vía telefónica a la AFP el vocero sindicalista Leroy Pérez.
Pérez explicó que entre los acuerdos alcanzados figura el pago de un incentivo salarial por 900,000 dólares, que el gobierno se comprometió a cancelar este viernes y que se aprobó en el año 2003, durante la administración anterior.
El gobierno además presentará un nuevo proyecto de modernización de las instalaciones, diferente al anterior, en el que estaba prevista la apertura de las actividades a empresas privadas. El pago del incentivo salarial pendiente y la exigencia para que el gobierno decline en sus aspiraciones para la competencia privada en los muelles dieron origen a la huelga indefinida.
PERDIDAS
La huelga mantuvo paralizadas las actividades portuarias en los muelles Alemán y Moín, por donde se moviliza el 80% del comercio exterior de Costa Rica.
El paro general había sido acordado por el sindicato de trabajadores de Japdeva, el ente gubernamental que administra los dos muelles de carga y descarga de mercaderías, a 170 kilómetros al este de la capital.
Desde el 25 de septiembre, los muelleros dieron muestras de descontento y venían realizando sus tareas en lo que ellos denominan "a reglamento", lo que el gobierno califica como "tortuguismo" (lentamente).
El gobierno sostiene que el "tortuguismo", declarado ilegal por un Tribunal de Trabajo, ocasionó pérdidas por un millón de dólares al día.