Más de 2,500 personas cayeron enfermas y un centenar de ellas murieron estas últimas semanas en Rusia tras haber consumido alcohol adulterado, informaron el jueves diversas fuentes.
“Más de 400 personas de la región de Pskov (noroeste) sufren un tipo de hepatitis tóxica no contagiosa y fueron hospitalizadas durante las últimas tres semanas”, declaró Serguei Nikoforov, jefe de los médicos de la región, tras señalar que el envenenamiento masivo podría deberse al consumo de bebidas alcohólicas.
Se trataría de alcohol adulterado vendido ilegalmente, según el Gobierno local de Pskov, que precisó que la mayoría de los afectados eran personas sin domicilio fijo.
La administración decretó el estado de emergencia, lo cual permitió a la Policía y a las autoridades sanitarias efectuar inspecciones sorpresivas en los lugares donde se vende alcohol, precisó Nikoforov.
En Belgorod, al sur del país, 912 personas resultaron envenenadas, de las cuales 44 murieron por el mismo motivo, según fuentes gubernamentales citadas por la agencia Itar-Tass.
En la región de Irkutsk (Siberia oriental), 559 personas solicitaron ayuda médica en las últimas semanas, de las cuales fallecieron 19, según Ria Novosti. Actualmente, 470 se encuentran hospitalizadas.