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La derrota de Hugo Chávez en la ONU

Para disimular su estruendosa derrota en la lucha por conseguir un asiento de miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se sacó como un conejo del sombrero de mago la candidatura sustituta de Bolivia, que es gobernada por su aliado subordinado Evo Morales.

Hugo Chávez es un militar con vocación de dictador que simpatiza con el socialismo marxista y utiliza el discurso antiestadounidense y de defensa de los pobres para garantizar, y al mismo tiempo, disfruta de las mieles del capitalismo y vive con un estatus de multimillonario. Pero la verdadera democracia no se forma alrededor de una figura mesiánica, paternalista e imprescindible, sino a través del respeto a las instituciones y de la sumisión de todos a la ley.

Aprovechando la enorme riqueza que le produce la venta del petróleo, Chávez quiso comprar respaldo internacional para conseguir el asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, pero muchos que le prometieron el voto en el momento de la votación se lo negaron. En todo caso, la derrota de Chávez en la ONU es muy significativa, por el liderazgo que él ejerce en la lucha del populismo y la extrema izquierda contra los procesos democráticos de Latinoamérica. En Nicaragua ha usado el petróleo y la urea que pertenece al pueblo venezolano, para apoyar la campaña electoral de Daniel Ortega y el FSLN. Afortunadamente, Chávez está perdiendo puntos de manera acelerada, entre otras razones por sus mismas desatinadas intervenciones en foros internacionales y la forma irrespetuosa en que dirige a otros mandatarios del mundo. Del presidente mexicano, Vicente Fox, dijo que es “un cachorro del imperio” porque difirió con él con respecto al libre comercio en América del Sur en el contexto de la pasada IV Cumbre de las Américas, celebrada en Mar del Plata, Argentina. Además, Chávez dijo que la reciente victoria del candidato mexicano, Felipe Calderón, era “dudosa”. Como es sabido, Chávez esperaba que su bendecido Andrés Manuel López Obrador ganara las elecciones en ese país. México podría romper relaciones diplomáticas con el país del sur.

Chávez asimismo ha deteriorado sus relaciones con Perú, especialmente luego del triunfo de Alan García, de quien dijo que es un “ladrón y demagogo”. Ésta fue una airada respuesta de Chávez ante la derrota de otro de sus protegidos, Ollanta Humala. Al presidente Alejandro Toledo le llamó “traidor de los pueblos indígenas”. Hace poco, en su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, dijo que el podio en el que había estado el presidente norteamericano George Bush hedía a azufre y luego le llamó tajantemente “el diablo”. En declaraciones a la prensa dijo que era “imposible” mantener una relación cordial con México y Perú. Y aún así ha tenido la pretensión de ocupar un puesto en el Consejo de Seguridad, el cual es un organismo que propicia la paz y el trato respetuoso entre los Estados.

Pero mientras la gente se ríe de las payasadas del vociferante mandatario venezolano la comunidad internacional ha comenzado a tomar distancia de él. Como señalamos anteriormente, muchos países que públicamente le prometieron apoyo para su postulación como miembro no permanente ante el Consejo de Seguridad de la ONU, a la hora de votar secretamente, no se lo dieron. (Un mal vaticinio para Daniel Ortega). En los primeros 22 conteos de la votación de la Asamblea General, Guatemala ganó 21 veces y empató la otra. Y aunque Guatemala no logró los dos tercios reglamentarios para conseguir el escaño (128 votos), lo cierto es que para Chávez fue como una bofetada. La vocación intervencionista de Chávez es evidente. En Perú, México, Bolivia y últimamente en Nicaragua, Chávez trata de influir en los resultados electorales por medio del apoyo a “sus candidatos” con petrodólares. Sin embargo, con la excepción de Evo Morales, las cosas no le han resultado. De ahí su ira, sus roces y bofetadas en los foros internacionales.

No es la primera vez que cuesta tanto que la Asamblea General de la ONUelija a un miembro no permanente del Consejo de Seguridad. En 1979 realizó 155 rondas cuando Colombia y Cuba se disputaban el asiento hasta que se optó por un candidato alternativo. Lo mismo ocurrirá ahora debido a esta derrota de Chávez en la ONU, que lamentablemente ha expuesto al pueblo venezolano a la afrenta internacional.

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