El candidato presidencial del Frente Sandinista, Daniel Ortega, sigue tropezando con su propuesta de ejercer un control sobre las remesas familiares, de llegar al poder.
Los resultados de la más reciente encuesta de la firma Cid Gallup confirmaron que el 31 por ciento de los consultados opinó que sería “muy mala idea” la propuesta de Ortega de controlar las remesas, mientras que un 25 por ciento calificó tal propuesta como “mala”.
La firma realizó tal consulta en su más reciente encuesta que realizó entre el 19 y el 23 de octubre pasado, entre 1,242 nicaragüenses. La encuesta establece un margen de error de más o menos 2.8 por ciento, según la ficha técnica del estudio.
El 19 de julio pasado, durante un acto en Managua, Ortega dijo que ejercería un control sobre el envío de las remesas familiares, pero en un giro de su discursos esta semana ha insistido en que lo que pretende es, según él, reducir el costo de envío de las mismas.
No obstante, economistas consultados indicaron que Ortega cambió su discurso sobre el tema de las remesas, como una estrategia electoral.
CONFIRMAN TEMORES DE POBLACIÓN
El economista y ex ministro de Hacienda, Eduardo Montiel, advirtió que el tema de las remesas es muy sensible.
“En El Salvador, por ejemplo, ese tema causó mucho daño al Frente Farabundo Martí al sugerir que habría un control de las mismas (las remesas)”, indicó.
“En vez de tratar de convencer a los actores a que bajen los costos de transacción, lo que hay que ver son las raíces de por qué el costo es elevado”, señaló en declaraciones a LA PRENSA.
Montiel reiteró ayer, en el programa Primera Plana de LA PRENSA y Canal 2, que la propuesta de Ortega de intervenir el sector de las remesas familiares es peligrosa porque no se sabe hasta dónde llegaría esa intervención.
Recordó que buena parte de la población que votará en las elecciones del cinco de noviembre, recibe remesas y el sugerir que el gobierno intervendrá este mercado, “obviamente causa ansiedad a este segmento”.
Por otro lado, el también economista Sergio Santamaría declaró que el cambio de discurso de Ortega en torno al tema de las remesas familiares es una acción política, porque Ortega sintió que la percepción de la gente no le era favorable.
Añadió que Ortega sabe que existen miles de potenciales votantes que reciben remesas y el tema no estaba ayudando para nada a su campaña electoral.
En tanto, el economista Néstor Avendaño aconsejo a Ortega no cometer los errores del pasado.
“En el gobierno de los ochenta se prohibió la tenencia de dólares y éstos se fueron del país”, señaló.
EL PESO DE LAS REMESAS
Según un reporte presentado recientemente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las remesas originadas en los Estados Unidos y enviadas a Latinoamérica alcanzarán la cifra récord de 45,000 millones de dólares este año, contra los 30,000 millones estimados para el 2004.
Nicaragua, según funcionarios del BID, podría recibir unos 800 millones de dólares al final del 2006, provenientes principalmente de Estados Unidos y Costa Rica.
Entre los principales beneficiados por el envío de las remesas figuran familias de bajos recursos.
Al cierre del 2006, según las estimaciones oficiales del Gobierno, el país recibirá en remesas poco más de 700 millones de dólares, recursos que contribuyen a sostener la economía nacional junto a la Inversión Extranjera Directa (IED) y la cooperación internacional, por ejemplo.