Miles de católicos oraron este domingo en Camoapa para que las elecciones del próximo 5 de noviembre sean una fiesta cívica, motivo de paz, unión y de justicia.
Monseñor Bernardo Hombach, Obispo de la Diócesis de Granada y Boaco, dijo que los problemas de Nicaragua son un gran reto para el gobierno que viene.
“En Nicaragua estamos viviendo grandes problemas de pobreza, problemas de muchos jóvenes que quieren estudiar y no tienen la posibilidad, tenemos el grave problema de la justicia que está en manos de partidos, no tiene esa independencia que necesita el juez, para juzgar con equilibrio”, reiteró el religioso en la homilía concelebrada con los sacerdotes de la Diócesis.
Hombach señaló que en la campaña electoral se habla mucho de paz, por lo que conviene reflexionar un momento sobre lo que significa la paz auténtica. Existe la paz del cementerio, de los muertos, de los que no hablan, de los que siempre por miedo o por lo que sea, están fuera de todo, existe también la paz impuesta por las armas y la violencia, eso tampoco es una paz auténtica.
“La verdadera paz es fruto de la justicia, la paz no se declama, ni se recita con palabras que se lleva el viento, la paz se construye”, subrayó el guía espiritual de los boaqueños.
“Hacer la paz significa crear un sistema basado en la justicia, en el reconocimiento del derecho del otro y no entramparse en el propio egoísmo que solamente busca lo suyo y usa a los demás como instrumentos útiles, el compromiso de lograr esta paz basada en la justicia es tarea de todos, no sólo de los políticos”, insistió el obispo Hombach.
La obligación democrática de un pueblo no termina con depositar su voto, también tienen la obligación después de las votaciones, de exigir al nuevo gobierno para que cumpla con lo que promete, debe ser el pueblo el que controle por medios democráticos y para que se nos escuche nuestra voz, instó.
La búsqueda de privilegios y el poder siempre fue una gran tentación también de los apóstoles, por eso la autoridad no es imponerse, la autoridad es para servir a los demás, imploramos a Dios, nos ayude a cambiar nuestros corazones para que tengamos el espíritu de servicio y recemos por el futuro gobierno para que no venga a dominar, a explotar y tratar de aprovecharse para su bienestar personal, indicó.