Nicaragua sigue ubicada en los países con la más alta percepción de corrupción. Así lo indican Transparencia Internacional, el Banco Mundial y otros organismos dedicados a medir la corrupción en el mundo, según estimó Miguel Peñalillo López, un chileno experto internacional en transparencia y anticorrupción.
“La primera afirmación que puedo hacer es que la situación de la corrupción en Nicaragua es altamente preocupante”, sostuvo el experto.
“Todos los indicadores nos muestran que hay una corrupción con elementos estructurales que perduran en el tiempo. El índice de medición de la corrupción de Transparencia Internacional no tiene, en los últimos años, una variación sobre Nicaragua que tiene una calificación negativa de un 2.6 de un rango que va de cero a 10”, agregó Peñalillo.
Grandes perjuicios
Respecto a los prejuicios que esa corrupción ocasiona al país y a los nicaragüenses, dijo que “evidentemente hay un descrédito internacional que afecta las inversiones”.
“Las normas jurídicas por las cuales deben regirse los inversionistas no son claras. El último informe sobre competitividad del Banco Mundial señala que hay una alta inseguridad en la interpretación que dan los entes reguladores en Nicaragua para las normas de los negocios”, aseguró.
Peñalillo también dijo que de acuerdo con los estudios del Latinobarómetro latinoamericano, las personas confían poco en las instituciones públicas. “Nicaragua no es la excepción”.
No basta el juicio
Agregó que el hecho de haber sancionado mediante procedimientos judiciales al ex presidente Arnoldo Alemán, es un hecho valioso, pero ese puede ser un hecho aislado “que no tiene que ver con la realidad cotidiana de las personas que siente la corrupción en las diferentes instituciones estatales, porque ven que a pesar de eso tienen que pagar sobornos para obtener prestaciones estatales y que quienes están en el Estado ingresan para obtener un puesto y no para servir”.
Dijo que para solucionar el problema de la corrupción es necesario transparentar el financiamiento de las campañas electorales; garantizar un efectivo acceso a la información a los ciudadanos y establecer mecanismos de rendición de cuentas y capacidad judicial, así como cumplir y hacer cumplir las convenciones internacionales para combatir la corrupción.
“Transparencia y participación son dos ejes fundamentales en cualquier política y diseño de lucha contra la corrupción. Lo que falta es voluntad política para cumplir”, aseguró.
Nicaragua a examen
El experto recordó que Nicaragua será examinada el próximo 11 de diciembre por la Organización de Estados Americanos sobre el cumplimiento de la Convención Interamericana contra la Corrupción.
El Comité de Expertos del mecanismo de seguimiento de la Convención, que funciona en la sede de la OEA en Washington, interrogará al Estado nicaragüense acerca de las medidas tomadas y resultados en la lucha contra la corrupción.