Managua
11:09 pm
22.10.06
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Noticias >> Nuestra Gente
José Noé Rugama Obregón ()
Doña Lencha la condegana y su carnal José Noé Rugama
Con su vestido encarnado con lunares negros, vista a la distancia, parecía ser la gitanilla Esmeralda, la que bailaba en el atrio de Nuestra Señora de París. “Tiene buen lejos”, dijo René, porque ya de cerca la dama es, como dice un tango, “Flaca, tres cuartas de cogote y una percha en el escote bajo la nuez”
Mario Fulvio EspinosaFotografías de René Ortega
Un teatro de tradición

¿Cómo empieza tu vida de artista? ¿Has recibido clases de actuación?
Hemos recibido capacitaciones de parte de compañeros que pertenecían al grupo Nixtayolero, como Ernesto Soto, Allan Bolt, Valentín Castillo y el “Chino” Efrén, ellos nos dieron cursos en Estelí. La idea es constituir nuestro propio grupo.
¿Has tenido oportunidad de salir?
He estado en Brasil, anduve en el grupo de teatro Nostumorrow, que es financiado por la empresa petrolera Petrobras. Ellos son los productores de la película La Ciudad de Dios, tienen su propio local, un teatro, un anfiteatro y se presentan en las favelas más humildes. Se les ha hecho difícil promoverse aquí en Centroamérica por razones del idioma, pero poseen una escuela interdisciplinaria que es admirable.

Por amor al arte

La vida de doña Lencha es una decisión que está latente. Por una parte podría morir por problemas económicos pues en la mayoría de los casos trabaja por amor al arte. Por otro lado ocurre que José Noé quiere estudiar Periodismo el año próximo y eso ya plantea otra disyuntiva. A lo mejor puedo trabajar con ella y estudiar al mismo tiempo.

Sentados en una banca del parque de Condega, bajo la sombra de un enorme tamarindo nos protegemos del sol calcinante que hace llorar a las chicharras. Hemos comprado sendos “bolis de agua purificada” que ya casi nos llevamos a la boca cuando la gitana flaca se acerca y sin más ni más nos dice: “Miren, cuidado me ensucian el parque con esa cochinada de plástico”.

Está plantada frente a nosotros y nos reta altanera. Su cara es larguirucha, angulosa, coronada por un charral de pelo negro que cubre con un pañuelo rojo de seda. Su maquillaje es precario y nos recuerda al de aquellas viejitas alegres de antaño que se pintaban los labios con achiote y las mejillas con festones rojos remojados.

No tenemos intención de ensuciar… ¿Pero quién es usted, bella señora?

Señorita, si me hace favor. Me llaman doña Lencha, pero en asuntos de virginidad a las pruebas me remito.

No me dirá que en Condega se puede hacer la prueba del carbono quinientos. Pero no se preocupe, la palabra de una dama es para nosotros más que suficiente. ¿Y a qué se dedica usted señorita Lenchita?

Yo soy la virgen tutelar de Condega. Hago lo que otros descuidan, velo por la ecología y las buenas costumbres de este pueblo. Cuando salgo a la calle a cumplir esta misión que me he impuesto, señalo el progreso de este lugar pero no escatimo críticas cuando las cosas andan mal, y además, hago público mis comentario a través del programa Destapando la Olla que se desarrolla en el Canal 6 de televisión Estelí Visión.

De mitos y de trajes

Como ya ha adivinado nuestro lector, doña Lencha es un personaje de ficción creado por el joven José Noé Rugama Obregón, para crear conciencia cívica entre los condeganos. “Es de ficción y es real —explica Noé—, porque habla de realidades.

¿Y por qué ese atuendo tan pirrimplinesco?

Desde que el mundo es mundo los hombres han acudido al uso de vestimentas raras para apantallar, impresionar y hasta amenazar a los de su especie. De ahí el uso histórico de túnicas, sotanas, coronas, tiaras, armaduras, uniformes entorchados, quepis, morriones, hasta llegar a los horrendos camufles que ahora usan los militares.

Doña Lencha, así trajeada, llama la atención y se convierte en un agente de comunicación oral directa cuando anda en la calle y platica con toda la gente, y es comunicadora indirecta cuando se expresa a través de la televisión. Si el traje no hace al monje, doña Lencha sin su atavío no es doña Lencha.

Mujer de tapa alaste

¿Existe algún tema tabú del cual no debe hablar doña Lencha?

Aunque ella es una especie de Tula Cuecho lo único que evita es hablar de lo que no sabe. Pero también no es tonta, pues antes de salir se prepara, investiga, estudia, para no pasar bochorno. José Noé prepara el sketch y ella lo desarrolla ante su público.

¿Qué clase de mujer es doña Lencha?

Primero que todo doña Lencha es una mujer trabajadora. Va al río a lavar ropa y no rechaza oficio alguno. Por ejemplo, cuando aquí se discutía el problema de contaminación de las tenerías, ella fue al río antes de salir en una obra de teatro donde se abordaba ese tema. Con toda razón pudo doña Lencha denunciar, desde el escenario, que había salido afectada por los malos olores de los desechos que arrojaban al río las tenerías. Y se hizo campaña y doña Lencha se puso revoltosa, fue a quejarse a la Alcaldía y ante todos los organismos que defienden nuestro ambiente.

¿Qué tipo de lenguaje utiliza doña Lencha en sus recorridos por la ciudad?

Es un lenguaje llano y popular. Nada de palabras que no entienda la gente, pero eso sí, saturadas de sátira, comparaciones, derivaciones, chascarrillos, exageraciones, onomatopeyas y lo que se necesite para convencer o al menos dejar preocupado al oyente.

Lencha no tuvo infancia

¿Y por qué el nombre de Lencha?

Entre mis compañeros de trabajo fue objeto de discusión. Al fin le pusimos Lencha, que viene de Lorenza. Por cierto nació adulta pues ya tiene cinco años de andar por las calles y de actuar en TV.

Todo comenzó con un proyectito que presentamos a la Alcaldía y que fue aprobado por ANCRE (Asociación de la Cuenca del Río Estelí), ante ellos doña Lencha hizo sus primeras presentaciones y pasó el examen. Ahora es un personaje muy popular, sobre todo entre las mujeres de las que se proclama ardiente defensora.

¿Pero doña Lencha supongo, tiene un perfil muy particular?

Claro que sí. Ella es solterona y no por falta de admiradores, sino porque considera que el matrimonio es una institución machista desde los tiempos de Adán y Eva, y ella adora su libertad. También explica que el matrimonio es como el palo de malinche, primero flores y después vainas. Cuenta que tiene de vecino a un matrimonio que vive tirándose mutuamente las tejas de la casa. Además de eso es una mujer que proclama la justicia, la igualdad, la solidaridad vecinal, la paz y la hermandad. Detesta las quemas, la contaminación, la corrupción, el tráfico de influencias y tantas otras taras de nuestro sistema sociopolítico.

Olvidaba decir que adora las artesanías y a los artesanos y que promueve el turismo en tanto no vengan los cheles a quitarnos lo mejor que tenemos… Y así por el estilo.

El aborto terapéutico

¿Y qué tal es doña Lencha como artista de televisión?

Podríamos decir que es un personaje ecológico que se mete en todo los recovecos. Reciente anduvo animando la Feria de El Tule, actuó como maestra de ceremonia con otros muchachos. Nunca dice “no” cuando se trata de promover los valores de mi pueblo.

Quien no la conoce pensaría que doña Lencha es una señora gorda y con mucha plata.

Pero no, es una señora flaca, morena, se parece mucho a José Noé. En cuanto al atuendo no me había fijado que sí, parece una gitana alegre y bailadora.

¿Qué opina doña Lencha del aborto terapéutico?

Ella dice que ese tema se está usando como elemento político para ganar votos, pero agrega que puede resultar como un boomerang para las aspiraciones de algunos candidatos. Ese tema amenaza con agregar a la polarización política la intolerancia religiosa. Recordemos cuantas guerras han ocurrido en el mundo por razones religiosas. En lo particular doña Lencha proclama su virginidad y por lo tanto no tiene nada que ver con el aborto. Pero, así como la ve soltera, de repente resulta que tiene hijos.

¿Qué lugares prefiere doña Lencha para encontrar receptores?

Ella visita mucho el Parque del Avión, va por la Calle Nueve, baja hacia el río, le gusta mucho andar por el puente, visitar las comunidades, recientemente estuvo en Venecia con otro personaje que se llama Marcelo, que no es de Condega.

A veces doña Lencha tiene que improvisar, pero no a lo que el ojo diera, siempre tiene una idea previa de los problemas. Aprovecha el contexto que se está viviendo, pero procura que las cosas resulten espontáneas.

Política, cama de faquir

¿Y del proceso electoral que vivimos qué opina doña Lencha?

Anda tis tis porque dice que esto es caminar sobre brasas o sobre una cama de faquir. Para hablar con propiedad ella no es militante de partido alguno. Critica lo malo y su temor principal es ser tergiversada o manipulada.

¿Qué otros temas son sensibles para doña Lencha?

Lo educativo y la promoción juvenil. Queremos que los jóvenes aprecien las cosas lindas que tiene Condega, a lo mejor darles un reggaetón especial que los aleje de los vicios, de la droga, de la violencia y de enfermedades como el sida.

¿Algo más que quieras decir?

Estamos insertos en un proyecto llamado Entre Jóvenes, auspiciado por el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoje en España, ellos están financiando a chavalos entre los que se encuentra doña Lencha. Nos apoya en la parte musical, artística y educativa, nos patrocina becas, viáticos y también nos consigue utensilios y ropas deportivas para jugar futbol. Ahora queremos grabar un disco porque los chavalos están metidos en la música. Se proporciona capacitación y ya abrimos nuestra propia oficina. La idea es rescatar los valores que se han perdido y doña Lencha está metida en eso.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda