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ASUNCION. _ Unos 2,5 millones de dólares en billetes nuevos paraguayos de 50 mil guaraníes fueron robados en el puerto de Montevideo de un cargamento perteneciente al Banco Central, informó hoy el fiscal Sergio Alegre.
El agente del Ministerio Público dijo a los periodistas que la noticia del ilícito fue conocida en la madrugada de este sábado luego de que llegaran al puerto de Santa Antonio unas 200 cajas, pero seis de ellas faltaban. Las mismas contenían billetes en guaraníes impresos en París por la compañía Francois-Charles Oberthur Fiduciare y fueron enviadas por barco.
Explicó que se hizo la denuncia acerca del perjuicio ocasionado a la economía nacional. En este caso, el Banco Central es la víctima.
NO HICIERON DENUNCIA
De acuerdo con las primeras investigaciones, la carga salió de Francia con precinta de seguridad, pero en Montevideo se detectaron la existencia de precintas no originales. Los representantes de la casa impresora como los encargados del transporte no hicieron la denuncia de la irregularidad, apuntó.
Alegre siguió indicado: las cajas fueron desembarcadas en San Antonio (puerto sobre río Paraguay, a unos 20 kilómetros al sur de Asunción) y sólo en esa ocasión se constató la ausencia de 6 cajas.
Aparentemente, la suma faltante asciende a 12.500 millones de guaraníes, en billetes de 50 mil (unos 2,5 millones de dólares), añadió.
El Contralor General de la Nación, Octavio Airaldi, confirmó a la prensa que la carga de billetes estaba asegurada. Tras conocerse la desaparición de las cajas, Mónica Pérez, presidenta del Banco Central, anunció en una conferencia que los billetes robados carecen de valor y no tienen curso legal.
NO TIENEN VALOR
Esos papeles no tienen fuerza cancelatoria porque nunca fueron recibidos ni emitidos por el banco central paraguayo, especificó.
Pérez relató que los billetes robados sin valor son de la serie C, año de emisión 2005: en la parte izquierda del anverso tiene una estrella de cinco puntas en relieve para invidentes.
Finalizó afirmando que la sustracción se produjo en el trayecto Francia-puerto de Montevideo, según lo dijo públicamente Antonio Luis Pecci, representante de la firma impresora francesa en Paraguay.
Justamente, Pecci explicó que el cambio de precinta fue detectado por sus transportadores en Montevideo, capital de Uruguay.