El secretario general iberoamericano Enrique Iglesias confía en que la XVI Cumbre Iberoamericana de Montevideo se cierre con un acuerdo concreto de cooperación en el ámbito de las migraciones, que incluya un convenio de protección social aplicable en todos los países del área.
Iglesias presentó ayer en Madrid el programa de la cita, que reunirá a los jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica en la capital uruguaya del 3 al 5 de noviembre próximo.
El reconocimiento del protagonismo de la persona y la búsqueda de “formas de cooperación en el espíritu iberoamericano” es para Iglesias un objetivo prioritario y probablemente “la contribución” más importante de la cumbre.
“El documento que se va a llamar compromiso de Montevideo tiende precisamente a eso”, subrayó, antes de añadir que otra de las aspiraciones de la próxima cita de jefes de Estado y de Gobierno es la creación de “un foro iberoamericano informal de consulta”.
Enrique Iglesias informó que se está avanzando en un convenio de protección social aplicable a los ciudadanos iberoamericanos independiente del país en el que resida o trabaje.
“Yo creo que sería —dijo— un ejemplo de Iberoamérica al mundo”, en la medida que “tenemos tanta gente emigrante en el espacio iberoamericano”.
Iglesias recordó que en España hay unos dos millones de inmigrantes latinoamericanos y más de tres millones en los diferentes países de la región, por lo que remarcó que las migraciones deben ser un “pilar fundamental” del desarrollo económico y social y del fortalecimiento de la identidad iberoamericana.
NICARAGUA NO ASISTIRÁ
Aunque dijo que el acuerdo general sobre las migraciones y su vinculación con el desarrollo está todavía “en el horno”, se mostró confiado en que la cumbre de Montevideo alcance un compromiso firme.
El secretario general iberoamericano se refirió a las declaraciones finales de las anteriores citas y a su publicación con el objetivo de que sirvan de “acervo histórico” de la comunidad como si se tratara de una “constitución” sobre valores compartidos.
Sobre la asistencia a la próxima cumbre, señaló que sólo Panamá y Nicaragua han planteado la imposibilidad de que participen sus más altos mandatarios debido a sus calendarios nacionales, y aseguró que no “sabemos realmente quién va a representar al Gobierno cubano”.
Tras ser preguntado sobre la pugna entre Guatemala y Venezuela para ocupar un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, Iglesias apuntó que la cita de Montevideo es “oportuna” para que “diferendos que se generan o puedan existir tengan en el diálogo de los jefes de Estado un punto de apoyo para la solución”.
Al criterio de los jefes de Estado y de Gobierno dejó los espinosos temas del terrorismo y los procesos de paz en marcha en distintos países, aunque opinó que “es muy posible” que se consideren estos asuntos.