Los cuatro sospechosos de robar casi medio millón de dólares y un poco menos de un millón de córdobas a la casa matriz de Air Pak Western Union, en Managua, fueron declarados culpables por un tribunal de jurado, en el Juzgado Cuarto de Distrito Penal de Juicio.
La Fiscalía pidió la pena de nueve años de cárcel para los acusados Óscar Francisco Ayerdis Duarte, de 26 años; Esvin Antonio Sanabria, de 31 y Jorge Arturo Pérez Araica, de 28, todos ex empleados de la empresa de envíos de remesas, de donde sustrajeron 489 mil 687 dólares y 956 mil 761 córdobas.
Para el acusado Jorge Danilo Vega Ríos, de 29 años, ex jefe de Caja y Bóveda de Western Unión, señalado de ser la persona que extrajo el dinero, el pasado primero de julio, la Fiscalía solicitó la pena mínima de cuatro años, debido a que Vega realizó un acuerdo con la Fiscalía de aceptar los hechos y además ayudó a esclarecer el caso.
La sentencia será notificada a los imputados el próximo lunes 23 de octubre, a las 4:00 p.m., según determinó el juez Jaime Alfonso Solís.
LO DEJARON SOLO
Vega Ríos confesó la mayor parte del robo luego que fue abandonado por sus cómplices, quienes se quedaron con el botín.
Uno de los acusados, Óscar Ayerdis, fue descubierto en Matiguás, Matagalpa, tras haber comprado una camioneta y más de 200 cabezas de ganado.
El escrito del Ministerio Público señala que Jorge Vega Ríos fue el ejecutor del robo, al sacar todo el dinero de la bóveda de Western Union, el que después trasladó en su vehículo a las cercanías del Restaurante El Establo, en el camino hacia Santo Domingo, donde se lo entregó todo a Ayerdis Duarte, quien era acompañado por Pérez Araica.
Pero supuestamente quien dirigía todas las acciones a través de llamadas telefónicas era Esvin Sanabria, quien también presuntamente había contactado, desde el pasado lunes 19 de junio, al coyote conocido como “Armando” para que sacara del país a Vega Ríos una vez que éste hubiese concretado el robo.
Vega Ríos fue detenido en Honduras por indocumentado. Estaba enfermo de asma y pasaba penurias. Luego fue deportado a Nicaragua donde existía orden de captura en su contra. Los otros acusados fueron detenidos posteriormente.
Del total del dinero robado, unos 9.5 millones de córdobas, extraoficialmente se conoció que la Policía recuperó sólo un poco más de 100 mil dólares.