Como prodigioso, calificó el presbítero Francisco Blandón Meza, promotor de justicia del Tribunal Especial, quien se encargó de presenciar la exhumación del cuerpo del padre Odorico D’Andrea, sepultado hace 16 años en el mausoleo de El Tepeyac, en San Rafael del Norte.
En la ceremonia de exhumación el martes por la tarde, estuvieron testigos del entierro del franciscano, además del Obispo de la Diócesis de Jinotega, monseñor Carlos Enrique Herrera; como notario, el padre Rafael Ríos; el vicepostulador fray Damián Muratori; los promotores de la causa de beatificación del padre, así como un patólogo y el médico forense de Jinotega, Andrés Altamirano.
Según Blandón Meza, el cuerpo de D’Andrea “estaba increíblemente intacto”. La exhumación sirvió para constatar, ante la presencia de testigos, que el cuerpo del religioso existe, que fue sepultado ahí y cual es el estado en que se encuentra, para luego documentarlo todo y posteriormente enviar esto a Roma.
Para Blandón Meza, el estado en que se encontró el cuerpo de D’Andrea es favorable para comenzar el proceso de beatificación del fraile, aunque esto es privado, por lo que las autoridades religiosas están pensando en no publicar fotografías ni el vídeo de esta ceremonia, para evitar falsas expectativas entre los creyentes.
“Hay mucha gente que cree en el padre Odorico y lo veneran por haber sido muy bueno y haber hecho muchas obras, pero será Roma quien tendrá la última palabra. Supongamos que Roma dice no, porque no reúne los requisitos o características para ser elevado a santo, entonces la gente puede quedar desilusionada, entonces no queremos crear falsas expectativas, porque la Iglesia es muy responsable”, dijo Blandón Meza.
Asimismo, reveló que el cuerpo, una vez observado (porque no fue tocado para conservarlo) fue trasladado al sarcófago construido en la capilla, o sea, pasó de una tumba subterránea a una tumba superficial.
Por otra parte, el vicepostulador vicesuperior de la Provincia de Centroamérica, fray Damián Muratori (que radica en Guatemala) y otro religioso que envió Roma a Nicaragua, se encargarán de interrogar a los testigos que estuvieron presentes cuando fue enterrado el cuerpo de D’Andrea. Luego documentarán el proceso y eso permitirá que se abra la causa que daría paso a su beatificación.
El próximo domingo 22 de octubre se pretende celebrar una misa en honor al padre Odorico D’Andrea, en el municipio San Rafael del Norte, cuya celebración se pensaba hacer de cuerpo presente, pero ahora no se ha determinado si expondrán el cuerpo del franciscano, ya que la recomendación de los médicos especialistas es no exponerlo, para mantener su conservación.