Nicaragua tiene deficiencias para registrar los hechos de violencia a los que son sometidos los niños y adolescentes, sin embargo varias organizaciones que velan por su seguridad indican que las agresiones físicas hacia menores por parte de sus padres es lo más común en la actualidad.
Luz María Sequeira, representante de Save the Children, dijo que la “violencia más dolorosa” expresada por los infantes —al momento de hacer un proceso de consultas en el país— son los golpes de sus progenitores como una forma de corregir sus travesuras o por haber obtenido un bajo rendimiento escolar.
De acuerdo a la especialista, es necesario que exista un cambio de mentalidad tanto de los padres de familia como de las instituciones en general sobre la antigua idea de que los niños “entienden con sangre”.
Pero además, el Estado tendría que asumir su verdadero papel de garantizar el bienestar superior del niño con la existencia de un sistema de protección que prevenga los actos de violencia y que castigue a los victimarios.
Otra forma de violencia contra los niños, que prevalece en el país, son los abusos sexuales. Según Sequeira, estudios recientes indican que tres de cada 10 mujeres en el país han sido víctimas de abusos sexuales.
“El abuso sexual es algo recurrente. En Nicaragua hay pocos datos y esa es una de las recomendaciones que hacemos, debe haber sistema de registro más eficiente”, agregó.
NO HAY JUSTIFICACIóN
Ondina Masier, una adolescente de 17 años que representó al país en un foro mundial sobre violencia en los Estados Unidos la semana pasada, considera que las propuestas mencionadas por Sequeira deben ser ejecutadas a lo inmediato.
“Los abusos sexuales, la trata de personas deben ser castigadas. Mientras que la violencia corporal no es justificable en ningún sentido, hay otras formas distintas de criar a los hijos”, concluyó Masier.