El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) informó que las lluvias casi permanentes de los últimos días podrían cesar mañana sábado, cuando la zona de convergencia intertropical “baje” a su ubicación habitual.
La zona de convergencia intertropical es un anillo de nubes que rodean al plantea Tierra en la época húmeda a unos diez grados al norte del Ecuador, y provoca lluvias sobre los países en que se establece.
La misma está compuesta por los vientos alisios que vienen del noreste y del suroeste del planeta.
Rosalva Silva, pronosticadora de turno del Ineter, explicó que la zona de convergencia se “activó” en el país (comenzó a provocar lluvias) desde el lunes pasado, gracias al paso de la onda tropical 40 de la temporada.
Según Silva, luego de atravesar Nicaragua al llegar al océano Pacífico, la onda tropical 40 inestabilizó la región, “y dio oportunidad para que comenzara a formarse una circulación ciclónica, y nos comenzó a meter vientos del sur, con lo que subió la zona intertropical, que se había mantenido sobre Costa Rica y Panamá”.
Esta inestabilidad se mantendría todavía hoy, y por eso el Ineter espera que mañana cambie significativamente el estado del tiempo.
TRAVESURAS DE EL NIÑO
La especialista mencionó que si bien el fenómeno de El Niño significa sequía para Nicaragua, su influencia es débil, y que el calentamiento del océano propicia que cualquier sistema lluvioso encuentre condiciones favorables para provocar precipitaciones.
Silva dijo que las afectaciones de El Niño en Nicaragua se verán más claramente en la temporada lluviosa del año que viene, aun cuando en septiembre de este 2006 el déficit de lluvias haya afectado a los productores. Las proyecciones son de que las precipitaciones sean dispersas en todo el país.