Los miembros de la Comisión Local Interceptora de Plaguicidas (CLIP), integrada por el Ministerio de Salud, Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) y el Instituto Nacional Forestal (Inafor) junto a la Policía de Jinotega, decomisaron 300 litros de plaguicidas adulterados, en el bar Cantón Norte, en la ciudad de Jinotega.
El quiebre lo realizaron el viernes por la noche, luego de recibir la denuncia de que en ese lugar existía un laboratorio clandestino que servía de trasiego y adulteraban diversos tipos de plaguicidas para luego venderlos como originales, según lo confirmó la doctora Magda Sequeira, directora departamental de Epidemiología del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais).
Según Sequeira, desde inicios del año se mantiene una campaña fuerte en Jinotega, a fin de decomisar todos aquellos productos alterados y clausurar los establecimientos ubicados cerca de comiderías en el mercado local.
También incautaron una buena cantidad de etiquetas falsas, envases (baldes) donde supuestamente hacían las mezclas. Las sustancias fueron enviadas.
“La Policía clausuró el lugar y creemos que existe una red, ya que en este bar se encontraron hasta las etiquetas que utilizaban para falsificar los productos y luego venderlos como originales”, dijo Sequeira.
La doctora confirmó que se continuará con las inspecciones a través de la (CLIP) para acabar con las personas que están utilizando estos negocios donde al mismo tiempo que venden alimentos, se manipulan sustancias peligrosas.
Agregó que este año han muerto 13 personas envenenadas con fosfina y Gramoxone.