SAO PAULO.- Unidades del ejército brasileño registraban hoy en un remoto paraje amazónico en busca de los últimos cuatro cadáveres de la peor tragedia aérea de Brasil.
La fuerza aérea indicó que ya fueron recuperados los restos de 155 de los pasajeros y tripulantes del Boeing 737 de la aerolínea Gol que chocó en el aire el 29 de septiembre con un jet ejecutivo.
El Boeing cayó en una región selvática del estado de Mato Grosso y murieron sus 148 pasajeros y seis tripulantes. El jet Legacy, fabricado por la Empresa Brasileira de Aeronáutica SA (Embraer), con un ala averiada, logró seguir vuelo y aterrizar en una pista militar. Los siete ocupantes del jet, todos d
e nacionalidad estadounidense, salieron ilesos.
De acuerdo con la fuerza aérea, el miércoles fueron recuperados debajo de una de las alas del Boieng cinco cuerpos. Los restos de la nave fueron removidos con auxilio de una grúa.
Los equipos de rescate esperaban el jueves remover la otra ala y la cabina con la esperanza de encontrar los cadáveres que faltan.
BUSCAN RESTOS DE CAJA NEGRA
Las tropas también sigue en la búsqueda de una parte de la caja negra que sigue sin ubicarse y que podría arrojar luces sobre las causas de la tragedia.
Las unidades militares recibían ayuda de indígenas de las tribus Juruna y Kayapo en el trabajo de abrir claros en la espesa selva donde cayó el Boeing.
Cerca de 350 personas trabajan en el área del accidente.
Se espera que los dos pilotos estadounidenses del jet, y cuyos pasaportes fueron decomisados la semana pasada para evitar que salieran del país, sean nuevamente interrogados por las autoridades brasileñas.
Joseph Lepore y Jan Paladino permanecen en un hotel de Río de Janeiro, mientras su abogado José Carlos Dias afirmó esta semana que ninguno de los dos pilotos desconectó equipos de comunicaciones del Legacy.
El jet desapareció de los radares poco antes del accidente, lo que indicaría que estaba apagado, o no funcionó, el transponder, que es el equipo que transmite a los controladores aéreos la ubicación de la nave y alerta de su proximidad a otros aviones equipados con instrumentos anticolisión.
Tanto el Boeing como el jet tenían esos equipos anticolisión.
Aún no ha sido informado oficialmente por qué las naves estaban a una misma altura o por qué no funcionaron los equipos anticolisión de ambos aviones.
Entretanto, abogados que representan a nueve de las 154 familias de las víctimas han anticipado que podrían presentar una demanda tanto en Estados Unidos como en Brasil en busca de una reparación.