Boog es un oso que jamás ha salido de la cochera donde su “mamá” humana lo ha criado con todos los cuidos y mimos de un bebé. Tiene todo al alcance de la mano, desde galletitas y ocho comidas diarias hasta su propia mochila de osito que lleva cada vez que lo sacan de paseo por la ciudad de Timberline, donde se presenta en varios show y es la atracción del pueblo.
Pero sus apacibles días cambian cuando conoce a Elliot, un ciervo acelerado que debido a sus aventuras en el bosque ha perdido hasta un cuerno y ahora lo mete en varios enredos hasta hacer que su mamá lo abandone en medio de la selva.
Entonces, Boog comienza la aventura de conocer los misterios del bosque donde tendrá que luchar contra peligros desde un paranoico cazador hasta amigos que están verdaderamente deschavetados.
Lo peor es que Boog llega tres días antes del inicio de la temporada de cacería y deberá adaptarse cuanto antes al modo salvaje de vivir y ayudar a sus amigos a no ser víctimas de los violentos visitantes.
La película es un refrito de otras cintas animadas que han tenido mucha atención en el pasado y esto la hace no tener una originalidad ni tampoco un sentido con tantas loqueras, que al final uno termina convencido que tanto Boog como Elliot se quedaron bien arriba con sus extraños comportamientos.
Es una lástima para Sony en su primer intento de un largometraje animado porque se hubiera aprovechado más la historia desde el punto de vista más amigable, sin renunciar al humor.
Y pasando a otras cosas, ¿será posible que antes de fin de año presenten Volver, de Pedro Almodóvar? Desde hace unas dos semanas ya están los anuncios de la película pero al ser nominada por España para representarla en los Oscar es imposible que la podamos ver antes del próximo año. Ni modo.
Y, otra pregunta: ¿Al final, en qué quedaron las tales salas de cine en las que se presentarían películas alternativas? Me acuerdo que los representantes de algunas salas dijeron orgullosos que se mantendría ese espacio (el mínimo de una sala) a películas europeas, asiáticas, latinas, africanas o marcianas, pero si ven la cartelera, TODAS las películas son Made in USA. Qué pena.