El testimonio de Irma Willinton, quien perdió a ocho de sus miembros en los años 80, cuando tropas del Ejército sandinista desalojaron a los habitantes de comunidades miskitas, que dejó a centenares de personas asesinadas, torturadas y desaparecidas, sobresale entre las declaraciones que mañana la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) presentará en una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La denuncia ante la CIDH pretende lograr que el Estado nicaragüense indemnice a los miskitos.
Marcos Carmona, secretario ejecutivo de la CPDH, recordó que ya existe un primer informe de parte de la CIDH, a través del cual “mandaban a indemnizar a los miles de miskitos que también habían sufrido pérdidas”.
Carmona dijo que aunque entre los señalados como presuntos responsables figuran Daniel Ortega, Humberto Ortega, Tomás Borge, Lenín Cerna y Omar Cabezas, será hasta en los primeros tres meses del próximo año que esperan acusarlos ante el juez español Baltasar Garzón, por crímenes de lesa humanidad y genocidio.
Carmona lamentó que las 58 escrituras con los testimonios de los miskitos que presentarán ante la CIDH, no fueron certificadas por la Corte Suprema de Justicia, pese a que las remitieron desde el mes pasado.
Carmona criticó a las autoridades del Poder Judicial por considerar que “se está prestando al juego político de no querer hacer justicia a los miskitos”.