En un apurado trámite, los diputados de la Asamblea Nacional nicaragüense cumplieron ayer con su promesa a los sectores religiosos, al enviar a la Comisión de Justicia un proyecto de reformas a cuatro artículos del Código Penal, para penar el aborto hasta con treinta años de prisión.
El pasado viernes, la junta directiva parlamentaria se comprometió con las iglesias de Nicaragua a penalizar el aborto terapéutico, contemplado en la legislación nicaragüense, desde hace más de cien años, para salvar la vida de las mujeres.
En la iniciativa de reformas se proponen cambios a los artículos 162, 163, 164 y 165, para imponer penas de hasta treinta años de presidio a las personas que cometan aborto o estén relacionadas con esta acción.
Sin embargo, la discusión del aborto aún quedaría pendiente en el nuevo Código Penal, que en su artículo 143 especifica que el aborto terapéutico no es punible.
Los directivos del parlamento, que se negaron a recibir el martes a un grupo de mujeres que están a favor del aborto terapéutico, otorgaron diez días a la Comisión de Justicia, para dictaminar el proyecto.
“SOCIEDAD ESTÁ LOCA”
El presidente de la Comisión de Justicia parlamentaria, el liberal Noel Pereira Majano, dijo que “la sociedad nicaragüense está loca (...) Porque está usando la cuestión de resolver una cosa tan sensible como es el aborto, en un momento donde las pasiones están agitadas, como son las pasiones políticas por la cuestión de las elecciones”.
El Movimiento Autónomo de Mujeres denunciará hoy al Poder Legislativo por supuestamente violar el Estado laico y la igualdad ante la ley, dijo Azalea Solís, miembro del movimiento.
La denuncia la realizarán ante la Procuraduría de Derechos Humanos, y luego ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).