La Preselección Mayor de Futbol una vez más se quedó sin fogueo después que la Federación Nicaragüense de Futbol confirmó la cancelación, como ya se esperaba, del partido con la Selección de Pernambuco, de Brasil, programado para el 15 de octubre en el Estadio Cacique Diriangén de Diriamba.
Los motivos parecen increíbles pero ciertos.
Según un comunicado de la Federación, decidieron postergar el duelo porque no pudieron llegar a un arreglo económico con Enitel para transmitir el duelo por televisión.
Para los federados fue más importante transmitir el juego por televisión, a que el club obtenga un amistoso que sirva para adecuar al grupo a un mejor rendimiento y además cumplir un plan de trabajo que con decisiones como ésta, día a día se convierte en papel mojado. De nada sirve la preparación si no hay con qué compararla.
Lo que más preocupa es que este duelo frustrado se suma a los también cancelados con El Salvador, que supuestamente se haría el 11 de octubre pero jamás estuvo en el calendario de la federación salvadoreña ese partido. La prueba es que no se realizó.
Lo mismo ocurrió con el juego ante Trinidad y Tobago para el 7 de octubre, que por supuestas fallas en conseguir los boletos, no se pudo realizar el encuentro.
Y ahora la Selección de Pernambuco tampoco vendrá a jugar con los preseleccionados, a pesar de que en una conferencia de prensa de la Federación se insistió que había un contrato de por medio para que se realizara ese partido.
Es más, de no ser por el encuentro con el Atlético Marte de El Salvador, organizado por la alcaldía de Diriamba, los nicas sólo tuvieran el fogueo ante el Hispano de Honduras, conseguido no precisamente por los federados.
Con el juego con los brasileños suspendido, la Preselección tendrá que mantenerse sólo con la preparación y olvidarse por un buen rato de los partidos de fogueo, porque ni siquiera se sabe cuándo podría realizar otro encuentro. Al menos uno que sí tenga fundamento y no se quede en pura especulación como los anteriores.