Mujeres de Waslala, Estelí, Rivas y otras zonas del país, que ayer se congregaron frente al parlamento en demanda de la no penalización del aborto terapéutico, se quedaron esperando a los diputados.
Las mujeres, coordinadas por el Movimiento Autónomo de Mujeres, habían solicitado desde la semana pasada que la junta directiva parlamentaria las recibiera para escuchar sus argumentos a favor de la no penalización del aborto terapéutico. Sin embargo, los diputados hicieron caso omiso.
“Se nos viola nuestro derecho de ser escuchadas y se viola el Estado laico, porque a los hombres de las iglesias sí los recibieron y a nosotras no”, dijo Juana Jiménez, coordinadora de la Campaña 28 de septiembre por la despenalización del aborto terapéutico.
Jiménez se refirió al encuentro que sostuvieron los hombres líderes de las iglesias con la junta directiva del Legislativo, cuando los primeros solicitaron la penalización del aborto terapéutico con penas de veinte a treinta años de prisión, el viernes pasado.
El aborto terapéutico no es penalizado desde hace cien años, cuando en el Código Penal se estableció como una excepción para salvar la vida de las mujeres con la autorización de tres médicos facultativos.
El diputado liberal Wilfredo Navarro, miembro de la Comisión de Justicia del parlamento, declaró ayer que “no permitiremos que se siga aplicando el aborto porque es feo”, en clara alusión al candidato presidencial Edmundo Jarquín, quien se pronunció a favor del aborto terapéutico.