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Noticias >> Hablemos del Idioma
Guerra a aperturar
Inés Izquierdo Miller
Aperturar es un disparate mayor, no debemos usar este verbo, que no existe en nuestro idioma
revista@laprensa.com.ni

No es la primera vez que decimos en nuestra columna que la palabra aperturar no se debe usar, es otro de esos disparates mayúsculos que deterioran nuestra lengua poco a poco.

Aclaremos algunas consideraciones sobre la palabra “apertura”, que en Español significa “acción de abrir”, que es el verbo (abrir) que le corresponde a este sustantivo (apertura).

De ahí que no podamos decir “Vas a aperturar una cuenta bancaria”, ya que esta expresión es lo más incorrecto que usted pueda usar a la hora de hablar, si no, piense cuál es el sustantivo de abrir, o acaso usted dice abridura, (palabra que no existe).

Les pido entonces, por favor, que dejemos de emplear el verbo “aperturar” porque no lo tenemos en nuestro idioma.

Debemos especificar que hablando con precisión y rigor, “apertura” se usa cuando aludimos al principio de una asamblea o actividad determinada.

También la Real Academia Española incluye la acepción de “tendencia favorable a la comprensión de actitudes políticas e ideológicas distintas de las que uno sostiene”, para aludir a lo que comúnmente escuchamos en los medios como apertura política. Además, si revisamos un diccionario de sinónimos veremos que la lista incluye: comienzo, inauguración, estreno y celebración.

Ahora bien, no debemos confundir este vocablo con “abertura”, que es igual a hendidura, agujero o grieta. A menos que alguien tenga una abertura en sus conocimientos sobre el idioma.

Otra de las palabras que se están empleando muy mal es “ofertar”, hay falta de precisión del significado de la misma. Debemos aclarar que no se debe decir “te voy a ofertar mi amor” a menos que usted considere ese sentimiento universal como si fuera una mercadería.

En todo caso el amor se puede “ofrecer”, pero no “ofertar” porque, según aparece registrado en la bibliografía al respecto, ofertar es ofrecer un producto para venderlo, ya sea una casa, un carro o algún alimento.

Y sabemos que cuando esos productos tienen rebajas o se venden acompañados de obsequios u otros artículos a menor precio, estamos en presencia de una oferta que a veces puede ser especial.

Para finalizar, los exhorto a que tengan cuidado al emplear estos términos y sólo los usen en el sentido correcto, así no sólo hablarán mejor, sino que serán mejor entendidos.

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