El esteliano Pastor Vílchez es el afortunado ganador de una casa prefabricada de Amanco, y en Managua, Gabriel Solórzano, obtuvo un Toyota, Yaris, del Centro Toyota Autonica. Ambos colaboraron y ganaron con las escuelas de Fe y Alegría.
Los fondos recaudados con el sorteo son utilizados para completar el financiamiento que el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) garantiza y pagan el 75 por ciento de salarios para educadores de las 22 escuelas de Fe y Alegría.
Con este tipo de actividades cubren también el resto de gastos que generan las escuelas.
Según el padre Fernando Cardenal, director del proyecto, la venta de las acciones fue superior a las del año pasado.
El sacerdote entregó reconocimientos a todas las empresas patrocinadoras y agradeció su colaboración.
“Deben sentirse satisfechos de una obra tan limpia y bella, como es dar educación a 9,300 alumnos, allí donde termina el asfalto y no hay presencia del Estado, sólo de la pobreza, allí estamos dando educación y educación de calidad”, dijo.
Señaló que ningún país llega al desarrollo económico, si no toma en serio la educación.