Mientras George Steinbrenner decide si mantiene en el cargo a Joe Torre, los jugadores de los Yanquis apoyan a su piloto.
Steinbrenner partió el lunes de Nueva York y regresó a Tampa, Florida, dijo el portavoz Howard Rubenstein y afirmó que no pudo hablar con el propietario de los Yanquis para transmitirle las preguntas sobre el futuro de Torre.
Tampoco se sabe si Steinbrenner y Torre han conversado desde que los Yanquis fueron eliminados el sábado, pero al parecer ambos no se reunieron antes de que el propietario saliera de Nueva York.
Desde que tomó la conducción del equipo después de la temporada de 1995, Torre ha dirigido a los Yanquis a nueve títulos consecutivos de la División Este en la Liga Nacional y a 11 presentaciones seguidas en postemporada.
“Él nos dio todas las oportunidades”, dijo el relevista Ron Villone ayer, cuando unos cuantos más jugadores llegaron al Yankee Stadium para vaciar sus armarios del vestuario.
“Él puso las alineaciones adecuadas para que nosotros nos adaptáramos e hiciéramos lo correcto para ganar los partidos suficientes y llegar a los playoffs. No se le puede acusar. Sólo se nos puede acusar a nosotros”, dijo.
Torre tendría que asumir la responsabilidad después que los Yanquis se despidieron de los playoffs la noche del sábado en la primera ronda de postemporada en la Liga Americana por segundo año al hilo.
El diario Daily News informó el domingo que Steinbrenner se disponía a cesarlo y sustituirlo por su favorito, Lou Piniella.
No había señales de Torre en el Yankee Stadium, y el grupo de enlace entre el equipo y los medios de comunicación desconocía con precisión la fecha en que el piloto presentaría su evaluación anual que el año pasado fue demorada hasta que Torre y Steinbrenner se reunieron en Tampa. Derek Jeter y Alex Rodríguez no se presentaron a vaciar sus armarios.