El artillero cubano Michel Abreu experimentó una temporada de ensueño en este 2006, vistiendo la camiseta del Binghamton, sucursal Doble A de los Mets de Nueva York.
Abreu terminó como líder de bateo en la Liga del Este, nivel Doble A, estuvo al frente de varios lideratos ofensivos, y por esa razón los Mets lo nombraron, junto al patrullero Carlos Gómez, como los peloteros de mejor rendimiento en su sistema de Ligas Menores.
“Abreu dejó una gran impresión en los Mets, estuvo muy bien a la ofensiva y creo que pronto debe estar en las Grandes Ligas”, comentó Wilfredo Blanco, el scout de Nueva York en Nicaragua.
Blanco fue uno de los principales gestores de esta firma de Abreu con los Mets, después de un bien accionar experimentado con los Indios del Bóer en la II Liga Nicaragüense de Béisbol Profesional.
Y al igual que Devern Hansack, quien en apenas un año fue promovido a los Medias Rojas de Boston, podría convertirse en otro de los peloteros que jugando en la profesional nicaragüense, se proyecta a las Mayores.
Con el Binghamton, Abreu fue líder de bateo del Liga del Este, con un respetable average de .332, por 132 imparables en 398 turnos al bate.
Ocupó el segundo lugar del circuito en Slugging con .530, quedando séptimo en imparables con 132, dobles con 26, jonrones con 17 y en total de bases alcanzadas, mientras fue el noveno mejor empujador con 70.
Abreu lideró en siete renglones ofensivos del Binghamton, para ganarse un puesto en la Liga de Arizona, adonde son enviados los mejores prospectos de cada una de las organizaciones de Grandes Ligas.
Lamentablemente, Abreu no podrá jugar con el Bóer esta temporada, pero su paso en Nicaragua debe ser un punto a favor de la III Profesional.