El candidato a la presidencia de Nicaragua por el Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, aseguró que el ex presidente Daniel Ortega (1985-90) no alcanzará el 35% mínimo necesario para ganar en primera vuelta en las elecciones del próximo 5 de noviembre.
"Daniel Ortega no está ganando en primera vuelta" y "más bien puede entrar como segunda mayoría en una segunda vuelta, y cuidado que no entra a segunda vuelta", dijo Jarquín a un programa del Canal 2 de Televisión de Managua.
Ortega, candidato a la presidencia del opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) lidera la preferencia electoral de los nicaragüenses con una intención de votos que oscila entre el 28 y el 32%, según las encuestas.
La ley electoral establece que para ganar en primera vuelta se requiere un mínimo del 35% de votos válidos, con una diferencia de cinco puntos porcentuales sobre el aspirante que esté en segundo lugar.
EL EFECTO MRS
Según Jarquín, Ortega, quien se postula por quinta vez a la presidencia, ya no cuenta con el 40% (promedio) de votos que obtuvo en las elecciones de 1990, 1996 y el 2001.
Jarquín considera que Ortega actualmente tiene una intención de votos "del 30% o menos", debido al contrapeso que le ha hecho la alianza electoral del MRS, que agrupa a disidentes sandinistas, grupos feministas y un amplio sector de indecisos.
Señaló que en las pasadas elecciones del 2001, Ortega punteaba para esta época con una intención de votos del 38%.
Jarquín, un economista que trabajó los últimos 13 años con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) no descarta que su movimiento sea la "sorpresa" en estos comicios.
"Aquí hay una sorpresa" que no puede ser medida en las encuestas porque "la gente no manifiesta claramente su intención de voto, pero va a votar por el cambio, ya lo verás", dijo Jarquín.
Esta es la segunda vez que el MRS participa en las elecciones presidenciales y legislativas, tras su separación del FSLN. Su primera incursión fue en los comicios de 1996, en los que obtuvo 7.725 votos de un padrón electoral de 1,8 millones de nicaragüenses, mientras que el FSLN ha mantenido un caudal de votos superior al 40% desde que abandonó el poder en 1990.